Hola de nuevo,
En 1988, Jean Claude Van Damme (
Monaco Forever, 1984), un joven artista marcial con unas ganas locas de convertirse en actor, y que había participado en una película de Hong Kong, rodada en EE.UU. con un presupuesto limitado,
Retroceder nunca, rendirse jamás (
No Retreat, No Surrender, 1986), estaba cansado de llamar a las puertas de los actores, productores y directores de Hollywood para conseguir un papel en una cinta de acción.

Después de haber contactado con Chuck Norris (
El furor del dragón,
The Way of the Dragon, 1972) casi al llegar a EE.UU en 1984, con miras a obtener posibilidades de introducirse en el mundo del cine, sus constantes fracasos le obligaron a jugar una última carta. Norris, que le había permitido entrenar con él, llegando a concederle un efímero papel de figurante en
Desaparecido en combate 3 (
Braddock: Missing in Action III, 1988) no había respondido de forma satisfactoria a sus demandas como actor. Pero Jean Claude, conocedor de la compañía que amparaba al antiguo campeón de Kárate de EE.UU., sabía que la forma de conseguir un trabajo de mayor calibre, tal y como acariciaba en sus sueños, exigía presentarse directamente a los propietarios de
Cannon Films, Menahem Golam y Yoram Globus. Justo cuando Golam salía de un conocido restaurante de Beverly Hills, Van Damme realizó, a modo de tarjeta de presentación, el
spagat para impresionar al magnate de la industria cinematográfica.
(continuará...)
Salu2,
Loup 