Es un placer encontrar de nuevo a Tom Hanks (Camino a la perdición, Road to Perdition, 2002) de protagonista a la par que director de una comedia romántica -género en el cual se desenvuelve como pez en el agua-, que constituye una singular oportunidad de comprobar nuevamente su talento interpretativo al lado de Julia Roberts (Pretty Woman, 1988).
Larry Crowne, nunca es tarde (Larry Crowne, 2011) es la historia de un trabajador (Tom Hanks) que ante un despido por carecer de una titulación universitaria, lejos de amilanarse por semejante injusticia, decide matricularse en la universidad, y asistir a las clases como un alumno más. Allí conoce a una atractiva profesora (Julia Roberts), inmersa en una depresión que le obliga a dar clases en una especia de abulia existencial, que apenas le permite ser consciente de su problema. Pero el nuevo alumno le contagiará su alegría de vivir... y por ende, el amor surgirá entre profesora y alumno, dando lugar a una segunda juventud para ambos.
Salu2,
Loup

