Enrique Urbizu (Todo por la pasta, 2002) nos presenta en ésta ocasión a un outsider del Cuerpo de Policía, Santos Trinidad (José Coronado, El Lobo, 2004), envuelto de un entramado de crímenes, que se encuentra con la espalda en la parede por la existencia de un testigo, al que trata de silenciar por cualquier medio. Pero en su búsqueda se topará con juez Chacón (Helena Miquel, Yo soy la Juani, 2006), que tratará de esclarecer el asesinato en el cual han muerto tres personas, y detrás del cual se encuentra un asunto de mayor gravedad. A grandes ragos, el argumento de No habrá paz para los malvados (2011) se reduce a lo expuesto, pero el director sabe relatar cualquier historia con unas pinceladas de cine negro del bueno, en el cual la atmósfera atosigante permite al espectador acceder a un mundo sórdido, donde las cosas no son lo que parecen, pese a la imagen que pretenden dar a la sociedad.
Una película española a tener en cuenta...
Saludos,
Loup
