En un combate de contacto, en un ring o en un tatami, todo aquello que se ve aquí es ilusorio, si eso fuese lo necesario los mejores peleadores estarían encantados con este actor.
Una buena exibiciòn para cinéfilos sin duda.
Cuando se es nuevo, o no se ha tenido oportunidad de combatir a contacto pleno, el cine de Hon Kong o el de Holiwood nos presentan una estética marcial tan ilusoria como entretenida, con lo cual se flipa y se fantasea de manera febril, es entonces cuando nos introducinos en el camino de repetir, aquello que equivocadamente consideramos de primer nivel
Cuando conseguimos acercarnos a lo que deseamos, tras un dedicado entrenamiento para ello, es que comenzamos a mirarnos de reojo en el espejo, mientras pateamos cosas como estas.
Es un sueño, un lindo y hermoso sueño, lleno de colores y egolatría, un sueño del que solo se despierta cuando alguien con patadas simples y directas, no hace volar por los aires.
Ahora el hermoso sueño ya no está, ahora lo que hay es una pesadilla en la realidad, todo el trabajo de años no a servido para nada, y nos estan tumbando a barridos y low kick.
¿Hacia donde va esa patada, si es que es una patada?, ¿cual es la dirección del vector de fuerza?, ¿estará pateando alguna figura de la NBA?.
Como ejercicio de elongación dinámica está muy bien, tal vez para enviarle una foto a la novia también puede ser, para una peli Holiwoodense o las últimas de Hon Kong resulta ser muy ad hoc, pero si hablamos de kumite, mejor nos olvidamos del estilete de este actor, y pensamos en la dura realidad que se vive en un tatami.
El boxeo de puños de este actor, es una ingenua maroma del boxeo occidental, que solo puede convencer a neófitos e ilusos, sus movimientos se asemejan al aerobox de engalanados gym del barrio alto.
Sus técnicas de piernas como bien apunta Loup, responden a Wu Shu contemporáneo, para ser más exactos al Shaolin Norteño, pero ya sabemos lo que es el Wu Shu de hoy, una bonita feria de divertimento, que suele recorrer el mundo entregando sana entretención y un colorido show.
No me cabe duda que si este actor se viera en un torneo de contacto no haría las florituras que hace en la peli, que por motivos de divertimento estan muy bien, pero hacer eso en un torneo es una locura.
Por cierto que se debe entrenar la elongación muscular y lograr el maximum posible de amplitud articular, es el ideal para patear a la cabeza manteniendo un buen equilibrio y a la vez la soltura necesaria para lograr efecto de látigo, pero ya les digo, para patear a la cabeza no solo hay que tener soltura y equilibrio, debe tenerse algo que se llama
tino, y para ser atinado pateando con corrección a diferentes alturas y ángulos, no se puede intentar siquiera patear como lo hace este señor.
Es una “peli comercial”, se funda en lo irreal, no tiene un propósito de indole técnico marcial.
Verla nada más como mera entretención, que para eso fue hecha.
No ha sido pensada para mostrar técnicas de piernas para que los practicantes las codicien.
Es posible que estos dos peleadores hasta sean buenos, pero para demostrar que lo son, deben despojarse de todo aquello.
El cine a ayudado a difundir las artes marciales, pero desgraciadamente tambien las ha deformado en el imaginario colectivo.
Más vale despertarse del sueño ántes que comienze el día real, convertido en concreta y aplastante pesadilla.
Paul