No nos engañemos: todos son iguales.PD: de lo que me sí me he dado cuenta con el reciente post de "me mudo a Barcelona", es que la EBMAS es bastante menos seria de lo que creía y deseaba. Una verdadera pena.
La enorme difusión del WT por la geografía ibérica se ha hecho a base de muchos viajes y sacrificios por parte de los Gutiérrez (se habrán lucrado con ello, pero lo que han currado y viajado no se lo cambio por todo el oro del mundo) y, sobre todo, de mucha gente que comenzaba a dar clases con un tercer o cuarto grado de alumno y que iban aprendiendo como buenamente podían, asistiendo a cuantos cursos pudieran y dejándose una pasta en clases particulares. Pero el hecho es que muchos, muchos, muchos instructores actuales de indiscutible valía comenzaron a dar clases con un grado irrisorio y que no les capacitaba ni para comprender realmente lo que estaban enseñando ni para poder usarlo caso de tener un altercado con alguien con ganas de jaleo que se acercase por el gimnasio (menos mal que la mayoría de ellos llevaban bastante años entrenando otras disciplinas y pudieron salir del paso más o menos airosos).
O el caso del Krav Maga, donde los "ayudantes" e "iniciadores" (muchos de ellos con un cinto naranja o verde) se comen los "marrones" de tener que dar clase y cargar sobre sus espaldas con la responsabilidad de transmitir un temario que puede que no dominen como sería deseable.
Y tantos y tantos otros...
Pero no hay otra: te lanzas a la piscina y, o aprendes a nadar o te ahogas. Por fortuna, la mayoría "aprende a nadar" muy, pero que muy deprisa.
Con esto quiero decir que, si bien no es lo ideal, menos es nada y que gracias a la labor y el esfuerzo (en ocasiones doblemente difícil a tener que trabajar mucho más que un instructor plenamente cualificado) de muchos de estos iniciadores, hoy día las artes marciales llegan hasta los rincones más recónditos del país.





