3.- Para llegar al punto anterior se necesitan más años de duro entrenamiento que para conseguir eficacia con otros artes marciales
Discrepo. No más años que en la mayor parte de artes suaves e internas, como el Taijiquan.
Voy a partir de esto para comentar algunas cosillas.
Hay ciertos estilos catalogados como "externos", que tienen fama de ser eficaces y de aprendizaje relativamente sencillo. Tengo la impresión de que más bien se trata de una apreciación incorrecta. Se habla de estilos de fácil asimilación técnica, con los que es posible llegar a un nivel aceptablemente superior a de la población no entrenada. Como ejemplo, el boxeo. Pero estos sistemas, para alcanzar esa "simplicidad" hacen uso de cualidades inherentes al cuerpo humano como son la fuerza, la tensión, agresividad...
Estas cualidades, debidamente entrenadas dan la superioridad con facilidad, pero tienen un techo bastante bajo. Sólo los practicantes más hábiles y esforzados pasan de esos "tópicos" y se enfrascan en habilidades distintas y superiores, como son la relajación, soltura, desplazamientos, ritmo..., habilidades que exigen abandonar en gran parte los logros alcanzados por métodos "burdos" y que son incompatibles con las nuevas metas. Como ejemplo de ambas clases de tipos, Poli Díaz y Pernel Witaker (seguro que lo he escrito mal). El primero, duro, pegador y algo "bruto". El segundo, evasivo, rápido, sutil... Todos sabemos quien ganó.
Esto último es aplicable a cualquier sistema, incluyendo los deportes de contacto. Cuando uno ve a un practicante muy avanzado moverse y golpear, parece como si lo hiciera sin apenas esfuerzo y, no obstante, los impactos son sumamente contundentes.
En cierta clase de estilos "duros" la eficacia se consigue con facilidad pero el salto a la excelencia, es privativa de iluminados a los que por cierto, pocos hacen caso y no escuchan cuando recomiendan método de entrenamiento "suaves" como "mucho juego de piernas" frente al "saco pesado a muerte".
Luego hay estilos que renuncian desde su origen al trabajo a partir de cualidades "burdas", renunciando para ello incluso a la habilidad innata y empezando de cero en un camino de enorme dificultad. La ventaja, nunca habrá que "desandar" el camino recorrido para liberarse de viejos hábitos. El problema, una terrible falta de realismo en las fases iniciales e intermedias, que pocos logran superar, una deprimente capacidad de lucha en los inicios y lo peor, progresos descorazonadoramente lentos. Eso si, de tendencia constante a lo largo de toda la vida, pues no dependen de cualidades asociadas a la juventud.
Creo que no más que cualquier disciplina marcial que pretenda ser dominada (cosa que, por otro lado, no se consigue jamás).
La cuestión es que sin dominarlas apenas, ciertas artes son "eficaces" y otras no. Los estilos internos son del segundo grupo, pero a cambio presentan otras virtudes. La principal es que tienen un "techo" más alto que el de la mayoría de las artes "duras/externas". El TCC coincide tanto en lentitud de aprendizaje como en "altura del techo", con el Aikido.
Yo en la Magia no creo demasiado y me pregunto si x algún lugar existe algún libro que explique los principios de fuerza y movimiento del aikido desde un punto de vista del estudio de la dinámica occidental.
Aún así, sigo pensando que en muchas técnicas el compañero, normalmente, sin darse cuenta, ayuda ... pero bueno, esto pasa en todos los sistemas, no solamente en el aikido.
El problema es que es complicado y sinceramente, no merece la pena. Pondré un ejemplo muy simple. La teoría de la relatividad puede usarse para el estudio del movimiento uniforme. Pero es terriblemente complicado. Las teorías de Newton, incompletas, "erróneas" si se nos apuran, son sin embargo mucho más eficaces y simples.
Es más simple aprender a usar artes suaves y disfrutarlo que no gastar media vida en conseguirlo y luego otra media en aprender la suficiente física como para explicarlo. Además, la sutileza de los estilos suaves hace complicado su estudio, pues se trata de fenómenos de difícil adscripción a condiciones simplificadas de estudio (el único modo racional de abordar el estudio de fenómenos nuevos, simplificarlos). O sea, no es que no se pueda, es que desde el punto de vista de esfuerzo/resultado, no merece la pena.
De efectivo nada monada, he estado practicando meses y he podido sacar en claro la conclusión de que es una farsa digna de cualquier teatro.
Es curioso lo perspicaz que te hace la práctica de estilos suaves/internos. El autor de esta frase tardó MESES en darse cuenta de que "era una farsa". Yo sin embargo tarde solo SEGUNDOS en detectar que no tienen ni idea de lo que habla.
Juanlu ha dado en el clavo, su mensaje sólo tiene algo que se podría matizar:
La diferencia entre artes marciales internas y externas y que me corrija Jordi si me equivoco es que en las primeras se utiliza el Chi para endurecer y energetizar los músculos mientras en las internas se relajan. que en las primeras el Chi se conduce con la contracción muscular y la relajación , y en las segundas se hace con la mente.
En el qigong, duro o no, siempre se usa la mente. La diferencia primordial es que unos contraen músculos, otros los expanden y relajan. Pero son métodos muy similares. El Chi en este caso de los estilos "internos", se utiliza, al igual que en los externos, pero haciendo énfasis en su efecto sobre nuestro cuerpo, más que sobre el de un adversario. Es decir, nuestro Chi no hiere al adversario, no nos vuelve más duros, nos da consciencia de como utilizar desde el punto de vista mecánico y anímico, nuestro cuerpo con el mayor rendimiento posible, evitando rigidez y bloqueos que se traducirían en lentitud y pesadez.
Antonio.