1)¿Quíen pondría los exámenes? Ya fuera hacia los votantes o hacia los dirigentes, ¿quiénes serían catalogados (¿y quién catalogaría a éstos?) como suficientemente sabios como para decidir los conocimientos mínimos para ejercer el voto o para ejercer las competencias relativas al gobierno de las comunidades de personas? ¿Y qué contenidos tendrían y con qué criterio serían definidos estos contenidos? Problemática nada sencilla de materializar.
Sencilla no, sencillísima. Algo que demuestre un mínimo interés por parte del ciudadano por haberse empapado del asunto y que revele que al menos comprende mínimamente lo que va a votar. Me juego el cuello a que no votaba ni el 5% de la población (y es que a muchos les sacas del Marca, el Sport o el Interviú y se pierden en dos páginas de texto sin dibujitos).
Ejemplo de pregunta para un votante: exponga, en al menos cincuenta palabras, los motivos concretos por los que usted cree que la adopción de una moneda única es algo interesante para la economía del país. Recuerde que vaguedades tales como "ayudará al progreso" o "la unión hace la fuerza" no son válidas; desarrolle sus propias ideas.
Ejemplo de cuestionario para un político: ¿es usted consciente de que ha de crear un programa político que sea comprensible para la inmensa mayoría de la población y con carácter vinculante? ¿Se da cuenta que no ha de hacer determinada clase de promesas que, caso de ser incumplidas, darían con sus huesos en la cárcel y con sus bienes embargados?
¿Nuestro criterio de voto es individualista, comunitatio, o tiene algo de ambos?
El criterio es algo individual y respetable, sea cual sea. Se puede forzar a la gente a ser solidaria (donación de órganos obligatoria y de sangre cada 'X' tiempo, por ejemplo), pero no es posible pretender que todo el mundo piense igual. Tampoco sería sano.
¿Votaríamos a una fuerza que bajase sustanciosamente nuestros impuestos (dada nuestra clase social X, suponiendo que nos beneficiara mucho) aun sabiendo que, en su programa, perjudica en gran medida a otro/s colectivos no menos numerosos o importantes que el nuestro?
Hay que mantener un equilibrio entre la sociedad y el individuo. Por eso me gustan tanto determinados países del Norte, donde los ciudadanos son literalmente machacados a impuestos, pero poseen unas contraprestaciones fabulosas (sueldo mínimo más que decente, bajas laborales por embarazo prolongadísimas, toda clase de ayudas sociales, etc...).
Lo malo es que vivimos en el país de la subvención, el P.E.R. y de que curre el vecino que yo hoy ando liado. Y esto, al igual que sucede en Italia, Grecia y la mayor parte de Sudamérica, está tan, tan, tan, tan enquistado en el tejido social que no hay quien lo corrija.
¿El criterio último es individual? Si la respuesta es afirmativa, ¿por qué deberíamos leernos los programas enteros, si tal vez lo único que nos interesa sea una propuesta prometida a corto plazo? Por ejemplo (situación hipotética), ¿por qué debería superar un examen si mi único interés radica en votar a la formación política que ha prometido (y además de inmediato) aumentar los recursos del área en que trabajo? ¿Es justo que mi interés, como ciudadano, no se vea reflejado? ¿Es menos justo este interés que el de los sabios, que según vosotros, deberían tener mayor peso de voto o incluso tener el único voto?
Repito de nuevo que el criterio personal es una cosa y la actuación en sociedad otra.
¿Crees que a mí no me jode que me quiten una parte muy significativa del sueldo todos los meses? Sin embargo, no solamente veo bien que se haga, sino que me parecería estupendo que se subiesen los impuestos... siempre y cuando vayan a estar bien distribuidos y utilizados.
Luego, entre el criterio de un individuo que va a lo suyo y pretende eliminar la sanidad universal y otro como el mío que desearía potenciarla, la diferencia es obvia. Ambas opiniones son igualmente respetables, pero dado que vivimos en sociedad una es más relevante que otra.
Imaginemos una minoría X, caracterizada por pertenecer a una clase social de recursos económicos bajos y escaso peso mediático en la sociedad, además de pobre intelectualmente. Imaginemos que un individuo de esta clase, analfabeto y seguramente que no sabe cuántos países conforman Europa, decide dar el salto a la política para representar los intereses de esta minoría. ¿Por qué no debería ser legítimo que lo hiciera? ¿Por qué debería pasar un examen (que seguramente no aprobaría), si es una persona reconocida y apoyada por el colectivo, para defender sus intereses en un parlamento? Puede que no sepa nada sobre el mundo, pero conocería las necesidades de su gente y seguramente tendría intenciones más honestas que la mayoría de políticos. Sin embargo, en la sociedad que ha sido dibujada hasta ahora, no podrían representar a sus afines por falta de formación intelectual.
Y ahora imaginemos que el colectivo que quiere gobernar lo conforman discapacitados mentales. ¿Te sigue pareciendo una opción viable?
¿Por qué no presos? Imagino que el colectivo de mangantes, chorizos, timadores, asesinos, mafiosos, camellos y traficantes a gran escala es bastante numeroso. ¿Por qué no dejarles que se expresen?
Puestos a ello... ¿Por qué nos restringimos el acceso al voto a la arbitraria edad de 18 años? ¡Qué voten los niños de seis años en adelante! Total... todo vale.
¿O no?