Gracias por el video Samurang, es precioso.
Jaime G escribió:¿es tu profesora? Pasé por su escuela una vez(marea de novia+amigas que te arrastran a todas partes ) y el sitio tenía buena pinta
Lamentablemente no, pero es una bailarina a la que admiro mucho. Me gustaría dar clases con ella, pero mi problema no me permite hacerlo de momento, economicamente porque ya tengo muchos gastos de médicos, psicologo, gimnasio y demás y luego por la zona en la que esta la escuela, ya que tengo muy limitados los sitios a los que puedo ir, pero si algún día me recupero es algo que tengo pendiente.
Mi profesora es bailarina de la compañía de danza oriental de Cristiane Azem, me enseña danza oriental clásica y tribal, y anteriormente tuve otras dos profesoras, una de origen marroquí que me daba danza clásica y de elementos y otra que me daba lo mismo además de bollywood y bharatanatyam.
Javi M. escribió:El que me gusta menos es en el que salen cortando cerditos
Pues a mi me ha encantado... que facilidad para cortar carne y hueso (para eso sirve un sable) además es lo más parecido a como se probaba una katana en la antiguedad. Que gusto debe dar pasarse una tarde cortando todo lo que te pongan delante...

tampoco me extraña que los samurai trataran su katana como a su alma, con una calidad así cualquiera se resiste.
Entiéndeme, no es que no me guste el video, a mi también me impresiona ver la limpieza y la fuerza que tiene el corte de una katana, pero es que no soporto ver como cortan al cerdito. Es algo que traigo desde niña, unos tios mios tenían ganado y cuando yo era peque iba a darles de comer y todo eso, me encariñé de un corderito al más puro estilo Heidi al que llamamos copito (muy original, si) y un día mi tía nos invitó a comer. El plato principal era copito

. Desde entonces cuando voy a la carnicería me gusta que la carne tenga ya forma de filete u otro tipo de cortes , pero que no conserve la forma original del animalito, no lo soporto, y me encanta la carne, pero si le veo la carita al bichín ya se me cierra el estómago y se me pone mal cuerpo, me da muy mal rollo. No os voy a contar lo que pasó con los conejos de granja que tenía mi tía cuando se le ocurrió decir que estaban ya muy grandes y hermosos

como corrían
