krieger escribió:
Es que este es el tema y no otro. Que se da por hecho que las películas de artes marciales tienen que ser una fantasmada y una tontería para críos.
Es que si que hay películas de artes marciales serias.
Las películas de samurais japonesas de los años 50 o 60 son, algunas de ellas, auténticas obras de arte y con escenas totalmente realistas (otras puede que no tanto). Ahí está "La leyenda del Judo" tanto la 1ª parte, como la 2ª de Kurosawa y se podrían citar muchas más.
Lo que ocurre es que en las películas de artes marciales de "Karate" o "Kung Fu" como trandicionalmente se conocen, se usa el arte marcial como base para hacer lo que en Occidente se conocería como "películas de acción o aventuras", como ocurre con las películas de Errol Flynn, o las del "Zorro" o muchas incluso de vaqueros, donde con una pistola de 6 balas se carga el chico vaquero a 14 indios el solito
Lo mismo pasa con las de espadachines de los 3 Mosqueteros, donde a espadazo limpio se carga el D'artagnan a 3 ó 4 de un sóplo ¿y por qué?, pues para deleitarnos con técnicas de esgrima. No hablemos de las películas de Rambo y similares donde no para el tio de dar tiros con metralleta matando a todo Dios.
En definitiva, siempre que se ha hecho una película de artes marciales es para que el público se deleite con técnicas de artes marciales que es el núcleo de la acción de la película. ¿La trama y todo lo demás? Ya dependerá de la película en si. Algunas serán más fantasmonas que otras
Furia Oriental si es una película seria, independientemente que algunas escenas (no todas...de hecho bastante pocas, diría yo) se pueden calificar como fantasmada, como dices tú. Karate a muerte en Bangkok sería también una película bastante seria y el grado de fantasmada de sus escenas de lucha oscilará de unas a otras
En las películas de boxeo occidental al contrario, nunca se han hecho, en general, para que el público se deleite con el arte del boxeo en sí. La tónica es desde siempre, para reflejar el lado cutre y a veces "oscuro" y duro del mundo del boxeo y de la vida de los boxeadores.
O sea, una cosa totalmente diferente