La película que nos ocupa en ésta ocasión, New Shaolin Temple (2011), es una superproducción sino-hongkonesa de las compañías Emperor Classic Films, China Film Group Corporation y Beijing Silver Dream Film & TV Art Co., Ltd., que pretende rescatar la esencia del éxito Los luchadores de Shaolin (Shaolin Temple, 1982), con una historia más dramática, en la cual los escenarios brillan con luz propia, merced al presupuesto de 30 millones de dólares, que permitió reproducir en los estudios cinematográficos de Zhejiang un templo Shaolin con una estatua gigantesca de Buda.
Otro dato a tener en cuenta de producción es la excelente fotografía y banda sonora, gentileza de Chan Kwok-Hung (Seoul Raiders, 2005) y Chu Chun-Tung (All About Love, 2010) respectivamente, que plasman la vistosidad de las escenas de entrenamiento, combates y redención de los personajes. Personajes que el director de la cinta, Benny Chan (Who Am I?, 1998), sabe perfilar con magistral veteranía en una historia melodramática, enmarcada en los primeros tiempos de la República Popular de China, con unos hambrientos militares deseosos de aumentar sus señoríos, como el general Hou Jie (Andy Lau, Isla de fuego, Island of Fire, 1990) y su lugarteniente, Cao Man (Nicholas Tse, Invisible Target, 2007), quienes dueños de Dengfeng (Henan), atacan del famoso templo Shaolin en una serie de batallas terribles sin solución de continuidad.
Pero la traición sorprende a Hou de la mano de Cao, que lo deja malherido sin posibilidad alguna de recuperar su integridad física. Pero un cocinero del templo, Wu Dao (Jackie Chan, El chino, The Young Master, 1980), lo salva de una muerte segura. El general, arrepentido por sus acciones pasadas, decide convertirse en monje shaolin. En el templo conocerá a monjes expertos en Wushu, como Jing Neng (Wu Jing, Duelo de dragones, Sha Po Lang, 2005) y Jing Kong (Xing Yu, Kung Fu Sión, Kung Fu Hustle, 2004) que le mostrarán una nueva forma de vida, basada en el Budismo Chan, donde el rencor y el odio dan paso al perdón y el amor incondicional.

(continuará...)
Saludos,
Loup

