Týr escribió:Yo sólo digo que si practicas un Arte Marcial auténtico tienes las suficientes armas a tu disposición para sobrevivir en una situación crítica ante un depredador, aunque te saque una cabeza de estatura.
La práctica de un sistema (bien sea disciplina de contacto o marcial) bien enfocada (es decir, contacto total, mínimas restricciones y entrenamientos extenuantes), incrementa nuestras probabilidades de supervivencia caso de sufrir un encuentro fortuito con un "depredador" (recordemos que, generalmente, el tamaño, la fuerza, la iniciativa, la agresividad y la experiencia son factores a su favor).
Ahora bien, ¿y si dicho depredador también practica "un arte marcial auténtico"?
La ventaja del atacante "depredador" es que mientras que tú no buscas pelea, él si. Aunque pensándolo bien, la mayoría de ellos, tampoco. Simplemente te atacan a traición, de modo que sin tener que pensar en otros factores, como fuerza, técnica, etc, ellos ya llevan ventaja.
Además, poseen una envidiable carencia que a los demás nos lastra estúpidamente en esas circunstancias y de la que lleva un lapso de tiempo indeterminado pero vital, librarse. Esos energúmenos no tienen escrúpulos a la hora de hacerte daño, o peor, les gusta...
Como ya sabes prcatico WT y BJJ, y en los dos se predica eso de "no es necesaria fuerza". Eso sí, los mejores luchadores de Wt o BJJ poseen un físico envidiable (sea cual sea su tamaño) y algunos una fuerza increible para su tamaño.
Supongo que la idea es similar al TCC. Hay una fase de la técnica, la recepción y neutralización, en la que el uso de la fuerza es un error. No es que no se pueda resolver una situación haciendo uso de la fuerza en esa fase, pero la técnica NO fue diseñada pensando en hacer uso de la fuerza propia sino de la del adversario, combinada con una estructura corporal/postural adecuada en WT y TCC y en el uso del principio de palancas en BJJ (perdón si caígo en algun tópico al generalizar, pero supongo que se entiende la idea). Luego llega la fase de "descarga", en la que SI aplicamos nuestra fuerza, que se suma a la del adversario.
Esta estrategia técnica hace que el uso de la fuerza sea secundario frente a la fuerza, pero no implica que la fuerza no cuente.
Otra cuestión importante es que durante el aprendizaje, uno ha de reprimir su deseo de resolver la situación a base de fuerza, sobre todo en las fases en las que ceder, resvalar, etc, son la solución "ideal" frente a la oposición "bruta". Mientras no te "liberes de tu fuerza", el aprendizaje es muy complicado (yo diría que imposible).
Una vez la técnica ya está adquirida, TODA ventaja ya sea de índole física (rapidez, fuerza, agilidad, coordinación, elasticiada...), o mental (agresividad, calma, mala leche, sensatez...), son determinantes.
Por último, yo mido 1.75 y peso unos 75 Kg. Habitualmente entreno con un tipo que me supera en 15 Kg y unos 10 cm de altura. La verdad es que resulta mucho más complicado de manejar que otro más ligero pero se puede. Y el único modo en que puedo hacerlo es con mejor técnica, por que a fuerza, me gana. Lo que no quiere decir que ciertas dosis de fuerza no sean necesarias, o mejor dicho, que me ayuden a suplir mis carencias técnicas en según que ocasiones. Puede que sea "incorrecto", pero si de salir entero se trata, la ortodoxia hay que dejarla de lado.
Tambien he de decir en honor a la verdad que otra de la razones para poder enfrentarme con éxito a tal animalico, es que me saca 10 años y claro, ya está "abuelete", jejeje
Hay estilos cuya "longevidad" está muy limitada por nuestra capacidad física y otros, que al no basarse de un modo determinante en la fuerza y/o agilidad, tienen más "durabilidad". Pero incuso esas, no deberían despreciar el poseer fuerza.
Antonio.