El Tópico: Siempre hemos hablado del problema del artista marcial, "teórico", formado en el ambiente cooperativo del Dojo o en competiciones con reglas, que no tiene experiencias de haberse pegado en la calle ni en el campo de batalla, que no va a saber reaccionar en una situación real, que se va a echar atrás ante una agresión, etc.
En fin, se trataría entonces de un Julai, la VÍCTIMA PERFECTA.
Pero vamos a ver la otra cara de la moneda.
Los agresores, la mayoría, son personas que cuentan a priori con un esquema psicológico, que Presuponen siempre que la Víctima se va a acojonar y no va a responder. Buscan siempre la víctima fácil.
A una persona segura, que muestra no dejarse sorprender, es muy difícil que la elijan como víctima.
Si la "victima" reacciona y se defiende, el agresor no es un superhombre. También tiene su miedo, algo que perder por poco que sea.
Cierta vez que un Yonki quiso pedirme las pelas, me bastó con tomar una botella de un contenedor, para que el "asgraciao" se largara.
No olvidemos que defenderse contra un grupo de agresores, o enfrentarse a mano vacía contra un VERDADERO EXPERTO en Cuchillo es prácticamente imposibl... pero siempre un conocimiento marcial por mínimo que sea, te dará una posibilidad más de sobrevivir.
Es un cartucho menos en la Ruleta.
Los esquemas mentales del agresor también pueden romperse, no sólo los del artista marcial.






