Es increíble como ciertos grupos ecologistas y religiosos pueden demonizar un producto. Todo esto porque cada vez aumenta la producción de soja transgénica, y los mencionados grupos están en contra de los transgénicos solo por razones de fanatismos, cuando la ciencia ha demostrado que estos no son peligrosos para el consumo. ¿Y a quien echarle la culpa? A los fitoestrogenos que posé la soja.
“Los fitoestrógenos son un grupo de compuestos encontrados en las plantas con similitud estructural con los estrógenos esteroidales y que tienen habilidad para actuar como un estrógeno débil o proveer precursores de sustancias que afectan la actividad estrogénica”
http://www.diet22.com.ar/fitoestrogenos.htm
De aquí surge el temor de los que hacen musculación, de la similitud que existe entre los fitoestrogenos y la hormona femenina. Pero para que estos fitoestrógenos tengan algún efecto negativo, habría que vivir con una dieta excesiva a base de soja, lo cual creo que sería malo hacerlo con cualquier alimento. Aparte los estrógenos no son una hormona exclusivos de la mujer, el hombre también los produce (En menor cantidad) y hay estudios de los beneficios de estos en ambos sexos.
Otro problema es el de los países subdesarrollados, en donde se tiene la idea de que la leche de soja puede suplir a la leche materna o animal, lo cual está lejos de ser verdad. En este caso sí hay que estar en contra de la soja.
Aparte el negocio de la soja genera grandes ganancias y hay muchos intereses en juego. Por eso si buscamos en google vamos a encontrar gran cantidad de información tanto de los que defienden la soja, como de los que están en contra.
En definitiva, la soja es parte de la dieta de los orientales desde ase siglos. La proteína de soja es similar a la de cualquier legumbre, y mejor mezclarla con algo de cereales y tener una dieta variada.
Saludos.