Mi octava lección
es presionar en Cuarta, y tirar en Cuarta.
(¡Por cierto! Este capítulo contiene una de las famosas "estocadas secretas".)
Cuando tenga intención de tirar esta estocada, presione al tercio débil de la espada enemiga; y cuando lo haga, avance medio pie, tire la estocada, y al recuperarse bata a su hoja en Cuarta.
Alumno: Supongo, señor, que cuando le presione, no debería demorarme mucho en su hoja antes de tirar mi estocada, por miedo a que me tirara en Tercera.
Maestro: No debe demorarse ni un segundo en ligamentos, presiones, o cualquier otro desorden en el cual se ponga, a menos que su intención sea engañar al contrario. Entre todos los maestros completos, el tempo de una estocada es la parte más excelsa de la esgrima, y tirar sobre el tiempo: Tirar sobre el tiempo es, cuando se le haga una finta en Cuarta, Tercera, Segunda, o los desórdenes de la Flanconada, presionarle o ligarle para tirarle una estocada al mismo tiempo; pues no hay manera empleada para desordenar a una buena guardia que no se desordene a ella misma. Y si se bate usted contra un esgrimidor completo, debe asegurarse de hacer muy pocas fintas, pues no responderá a ninguna, y tirará sobre cada una que haga.
Alumno: ¿No se puede conseguir ventaja alguna cuando el otro tira sobre el tiempo?
Maestro: Sí, y aunque (como antes lo he dicho) es la parte más excelsa de la esgrima, aún así puede usted herir al mejor maestro de esgrima del mundo, si él tira sobre el tiempo, presionando o ligando en Cuarta, Tercera, Segunda o Flanconada, si en tal caso no vacila en su estocada, sino que la tira recta, con intención de tocarle, y ningún hombre puede tocar a otro, excepto el que hace aquello. Puede hacer eso igualmente a cualquier hombre que repita su estocada.
Alumno: Esto debe requerir de un gran secreto; dígame, señor, ¿tiene nombre esta estocada?
Maestro: Sí, a esta estocada se la llama, en francés, Tente contre tente (N. del T: Blackwell quería decir "temps contre temps"); lo que es, tiempo contra tiempo. Cuando aprendí este noble arte, se me fue enseñada de dos maneras, que inventó el duque de Budefield en Francia, más allá del conocimiento de cualquier maestro que hubiera entonces en Francia, y con aquella estocada mató a los mejores esgrimistas de aquél reino, y de España, Holanda e Italia; pero, a través de la práctica y del estudio, he encontrado diez maneras más de tirar esta estocada.
Alumno: Le estaría muy agradecido de que me enseñara cualquiera de ellas.
Maestro: Una de las maneras es suficiente como para distinguir a todas las demás. Cuando vaya a esgrimir usted contra un experto esgrimidor, presiónele en Cuarta o Tercera, lo que lo abre, y usted se desordena, pero ese debe ser su plan, para ver si él tirará sobre el tiempo: si lo hace en Tercera, en cuanto perciba la estocada gire con su brazo derecho y muñeca, girando mientras tira una flanconada, con la punta de la espada contra el vientre del adversario, girando el hombro izquierdo más atrás que en guardia, como verá en la postura.
De la misma manera, puede hacerlo si tira en Cuarta, o en cualquier otra estocada que tire sobre el tiempo, o si le tira en Segunda, no con intención de tirar sino de pararle, si volviera a Cuarta alta, podrá coger su estocada sobre el tiempo de la misma manera, y a través de su postura podrá averiguar si cualquiera de sus fintas son cogidas sobre el tiempo, o si repitiera sus estocadas, para que pudiera hacerles Temps contre Temps.
Alumno: ¿Puedo conseguir alguna otra ventaja de esta estocada, a menos que me tire sobre el tiempo?
Maestro: No. Pues si una estocada viene con una finta sencilla o doble, debe usted ir a la parada, pues no puede saber si viene de Cuarta, Tercera, o cualquier otra estocada.
Alumno: ¿Cómo sabré distinguir una finta de una estocada?
Maestro: Todo el conocimiento que puede darse del uno al otro es esto: cuando se hace una finta, nada se mueve sino la espada y la muñeca; pero cuando viene una estocada, el cuerpo también se mueve; y esta es la observación que se debe hacer, pues todas las estocadas vienen de la muñeca y las caderas, pero las fintas vienen sólo de la muñeca, y cuando perciba una de otra, no debe responder a las fintas sino muy ceñidamente, o tirar sobre el tiempo si puede.
Alumno: ¿Debo mirarle a la cara o a la mano cuando esgrimo?
Maestro: Debe mirarle al rostro, y entonces percibirá todo lo que hace, lo que es más viril que estar siempre mirándole la mano, lo que no es una regla certera, las miradas de algunos hombres son casi tan terribles para algunas personas como si sintieran al acero en sus entrañas. (esta frase es buenísima, N. del T.)
Alumno: Y si miro a uno que estrecha los ojos, ¿que observación debo hacer de sus ojos?
Maestro: Ninguna; pues no hay regla alguna en este caso para ser dada, y aunque un hombre mire al otro a la cara, muy pocas veces le toca allí; para ello una estocada puede tirarse en cualquier parte del cuerpo, sin que se fijen en ella los ojos
Nota de Jaime g: Como se puede ver, las técnicas "secretas" no dejan de ser una aplicación inteligente de cosas sencillas. Lo más refinado y habilidoso puede ser un simple detalle
