Los viernes no te funcionan las piernas porque probablemente estés sobreentrenando. Esto, unido a lo que consume el ejercicio aeróbico y la chicha de menos que tiene tu dieta, explica al menos parte de lo que te ocurre.
El momento apropiado para el ejercicio aeróbico es, para mi, aquél que mejor te venga. Puesto que es algo a lo que debería recurrise de forma regular, creo que es más importante acostumbrarse a hacerlo en un momento en el que nos apetezca que mirar con lupa los pros y contras de este o aquél momento. He visto a mucha gente desistir del apartado aeróbico sólo porque no podía hacerlo en el mejor momento.
El mejor momento es ahora. O por la noche. O por la mañana. O a veces por la mañana, a veces por la noche. Sus beneficios dependen incluso más de la regularidad que de la intensidad con la que se realicen. Si puedes combinar ambos factores, tanto mejor.
Tres días a la semana, asegurándote de que repones en condiciones, entrenando con intensidad media-alta, seguramente te aporten más beneficios que cinco días seguidos entrenando a piñón y filtreando con el sobreentrenamiento. Ojo, ignoro como entrenas; no estoy contigo para verlo. Tiro de imaginación, y me baso en tus mensajes.
Y, una vez más, insisto en lo que ya se ha comentado. Dieta. A primera vista, comes demasiado poco.
Un saludo.



