Durante esta mañana le he estado dando vueltas a un problema que me vino desde hace cosa de 2 meses, respecto al estómago. Tiene que ver con mi alimentación, como de todo, ensalada, carne, pescado, leche, huevos, pasta, legumbres, etc. PERO como MUY RÁPIDO (para que os hagáis una idea, lo que tarda uno en comerse 1 hamburguesa en el pan, yo me he comido 2 u 3 dependiendo del apetito). Según me dicen como a velocidad de vertigo y hasta hace poco no me ha presentado problemas. Resulta que he empezado a eruptar de manera constante y a todas horas, a acumular un montón de gases dentro del cuerpo y en algunas ocasiones, dolor de estómago que se iba obviamente con las ventosidades. Entonces me informé: comer más lento, tomar infusiones (manzanillas, anis, tila) despues de la comida. Ahora tengo que hacerme la comida a la plancha y, repito, comer más lento, masticar bien para que el estómago no tenga que esforzarse más de la cuenta y provocar más gases. Lo que pasa es que ahora como menos cantidad de comida, lógico ya que comiendo más rápido, imagino que al estómago le costará más saber cuando hay que parar.
Entonces el dilema es: si antes comía mucho y rendía bien en el gimnasio... ¿tendré problemas para seguir con la rutina de volumen ahora que como menos?
Alomejor es un poco tonto, pero me daba seguridad el saber que me comía un plato de lentejas hasta arriba, y ahora me sobra 1/4 del plato, a veces 1/3
¿Debería cambiar la rutina y olvidarme de subir de peso?



