En primer lugar, Lesnar sí procede del Pro-Wrestling, pero sus raíces están en la lucha libre amateur, que es la que la mayoría conocemos a través de las olimpiadas. Su récord, de 108 victorias y 5 derrotas, pone en evidencia un nivel más que aceptable en esta disciplina, que tan buenos réditos ha dado a muchos luchadores de MMA.
En cuanto a los ránkings, huelga decir que son una cosa muy subjetiva, aunque la idea general es que se basan en la calidad de los oponentes con los que se ha luchado recientemente y cómo se los ha derrotado. En el caso de Fedor, qué duda cabe de que su resumen en torno a 2005 es envidiable: Minotauro Nogueira, Mirko CroCop (ambos en su mejor momento)... sin embargo, recientemente la calidad de sus adversarios no ha sido la misma (Hong Man Choi, Lindland, Rogers). El caso de Brett Rogers - cuyo suelo deja mucho que desear y su estrategia general es lanzar voleas esperando que una acierte - es muy significativo, ya que se las vio y se las deseó durante un round; para luego perder en poco más de un minuto contra Werdum, por aquel entonces ubicado en los últimos puestos del Top10. El equivalente en otra categoría de peso sería que, pongamos, Georges St. Pierre las pasase negras peleando contra Carlos Condit y perdiese contra Mike Swick: no serían resultados de los que acaban con carreras, pero sí serían sintomáticos de un declive que deja la puerta abierta a que nuevos luchadores ocupen los primeros puestos de los ránkings.
Fedor sigue siendo el mejor peso pesado desde que existe esa categoría en cuanto a méritos pasados y un Top3 en la actualidad, qué duda cabe, pero su currículum inmediato me parece sensiblemente peor que el de Lesnar.
En cuanto a una posible "demonización", yo creo que puede deberse, como siempre, a la política. M-1 ha estado ejerciendo una presión que muchos consideran desmedida sobre Strikeforce basándose en la ilusoria, irreal y fantasiosa premisa de que Fedor jamás perdería. Esa "certeza" les dio, a sus ojos, la potestad de renegociar contratos porque sí, descalificar a luchadores y promociones, llamar "ganado inflado a esteroides" a Overeem, ningunear a Werdum y, en líneas generales, dar un espectáculo cargado de arrogancia y soberbia que contrasta mucho con la actitud más comedida de Fedor. Esta prepotencia, creo, ha dado lugar a que mucha gente - sobre todo en EEUU - estuviese deseando verlo morder el polvo para "pinchar esa burbuja". Con la derrota de Fedor y la consiguiente pérdida de empuje de M-1, también se aleja en cierta medida el fantasma de la co-promoción, bandera de M-1 y las organizaciones japonesas y que tantos quebraderos de cabeza ha acabado suponiendo en el mundo del boxeo. El hecho de que el modelo co-promocional se aleje un poquito de las MMA ha permitido suspirar de alivio a varios aficionados (entre los que me incluyo) que consideran más positiva la existencia de organizaciones establecidas.



