Týr escribió:Mi meta a largo plazo es, al fin y al cabo, ser lo más completo posible en todos los aspectos, sin necesidad de destacar en ninguno (ni tener la fuerza de Pirros Dimas, ni la velocidad de Bolt ni saltar como LeBron James) pero sí alcanzar unos objetivos intermedios en diferentes disciplinas, es decir... que si el día de mañana me presento a una oposición para el cuerpo de bomberos, por ejemplo, sea capaz de superar las diferentes pruebas de fuerza, resistencia, velocidad, etc. que se me planteen.
Construir una buena base general es crucial para obtener unos buenos resultados específicos.

Sí, es algo que comprobé personalmente en su día, y de lo que tenía ganas de hablar en estos foros para crear un debate al respecto, sobre todo por la funcionalidad del entrenamiento y lo que uno quiere alcanzar cuando se apunta a un gimnasio.
La experiencia que en su día tuve y la cual me hace reflexionar es la siguiente:
- En su día, hace ya unos años me presenté a una oposición para el acceso a la escala superior de oficiales del Ejército del Aire (es decir, para ser piloto) y, aunque la parte física de dicha oposición no era tan exigente como puede ser la del Cuerpo de Bomberos o los GEO, visto lo visto sí que fue dura para muchos aspirantes.
Y lo que más me sorprendió de la gente que se quedó en la estacada, es que entre ellos había mucho "machaca" de gimnasio... los típicos "petados" y asiduos al gimnasio que presumen de músculos y que las pruebas de flexiones, abdominales, etc. las superaron sin problema alguno, pero que al llegar a pruebas de velocidad y sobre todo en la de resistencia (recuerdo que pedían hacer los 1000 metros en 4:20 y 50 metros en natación en 60 segundos) se quedaron fuera.
Yo en cambio era por aquel entonces un tirillas (recuerdo que en el reconocimiento médico por los pelos llegué al minimo de 18,50 de Indice de Masa Corporal que pedían) pero con las suficientes capacidades para superar todas las pruebas (algunas con relativa facilidad como la de los 1000 metros, debido sobre todo a que en aquella epoca jugaba al futbol y entrenaba con bastante asiduidad).
Y es ahí donde surge el debate al que me refería en torno a la funcionalidad del entrenamiento y los objetivos a alcanzar:
- ¿de qué vale desarrollar y marcar hasta el más recóndito músculo si a la hora de aplicar en la vida real cientos y cientos de horas de entrenamiento... la funcionalidad es nula?
- a no ser que quieras dedicarte al culturismo o a disciplinas como la halterofilia... ¿de qué sirve destacar por un cuerpo de Mr. Olimpia o ser capaz de levantar el triple de tu peso corporal si luego eres incapaz de aguantar mas de un minuto trotando a un ritmo suave?
Supongo que cuando un individuo se apunta a un gimnasio o inicia una rutina de entrenamiento, sabe lo que quiere conseguir o se ha propuesto unas metas... hay quien solo busca fines estéticos o quien busca en el ejercicio físico un simple entretenimiento, pero como os digo, despues de ver en aquella ocasión a bastantes chavales con apariencia de superatleta y que a las primeras de cambio se quedaron en la estacada en pruebas físicas y tirando por la borda sus aspiraciones despues de haberse pasado cientos de horas de su vida encerrados en un gimnasio, me surgió esa pregunta: ¿de verdad se le da a la funcionalidad la importancia que requiere? o la búsqueda de resultados estéticos o el mero hecho de aparentar relegan la funcionalidad a un segundo plano en el entrenamiento personal...
(perdón por el sermón... pero creo que es un debate de interés y para que muchos recapaciten sobre qué es lo que realmente quieren conseguir cuando empiezan en esto)