La verdad es que cada vez me está interesando más el aspecto psicológico en los enfrentamientos, hay gente que a pesar de estar en inferioridad técnica y física, se mueve como pez en el agua en el "juego mental" pudiendo decantar la pelea a su favor, o mejor aún,evitándola (no necesariamente metiendo miedo, sabiendo calmar los ánimos por ejemplo).
en los enfrentamientos y en cualquier actividad es fundamental la preparacion y las aptitudes psicologicas
Está claro que por mucho que nos empeñemos en dar énfasis a la dicotomía cuerpo/mente como "entes" separados, la realidad nos demuestra que no es así.
La motivación a hacer algo, incluido el empeño en sobrevivir, parte de una correcta actitud mental. Si no dirigimos esa energía (y que no suene esotérico, porque el trabajo mental se traduce en impulsos electroquímicos que adecuadamente dirigidos pueden optimizar de forma importante nuestros recursos) de forma adecuada, nuestro físico, por muy preparado que esté no actuará de igual forma. Esa actitud es precisamente la que distingue un campeón del que no lo es, y, en muchos casos, a un superviviente de un cadáver.
Desgraciadamente la neurología, la psiquiatría y en relación a ellas el estudio de las funciones mentales, bajo mi punto de vista, están a años luz de entender las sutiles conexiones que existen entre nuestra psique y nuestro soma. Es un mundo tan complejo, con tantos matices y tan diferentes que es difícil saber donde acaba uno y comienza el otro. Lo que si está claro es que un mal funcionamiento de uno de los dos influye sobre el otro, pero ¿en qué y de qué manera?
La preparación psicológica y la psicología en sí son sumamente importantes de cara a un enfrentamiento, sea este a nivel competitivo o bien como defensa propia ante un altercado. Y yo creo que es una asignatura pendiente en la preparación de un luchador, puesto que dicho atleta se enfrenta a alguien cuyo objetivo no es vencerle en carrera ni meterle un gol, sino causarle dolor, ponerlo fuera de combate y si hablamos de la calle, en ocasiones, enviarlo al tanatorio. Hay que poseer grandes instintos y una fuerza mental potente para no sucumbir al miedo, a la desesperación, al impacto que el rival crea en nosotros (apariencia física, actitud, etc...).Por ahí yo creo que andaban los tiros del zen en la clase guerrera japonesa, la contemplación debota y la oración en los cruzados en occidente... No tanto misticismo sino trabajar el coco.
El que no posee un dominio claro sobre su mente, sabiendo manejar el miedo y las emociones (puesto que éstas parten de la mente) y haciendo que éstas trabajen para sí mismo lo tiene difícil. Yo creo que todos hemos sufrido alguna vez un ataque de pánico y sabemos lo que ocurre cuando la mente se bloquea. Pero cada "cabeza" es un mundo. A mí particularmente no me asustarás mostrándome vísceras, ni sangre ni trozos anatómicos varios, sino que probablemente actives de mayor manera mi actividad mental. Quizá a otra gente con mayor aprensión si se eche atrás. Por ello el uso de la psicología, de intentar captar de un plumazo algo que pueda tocar las emociones (nuestra parte más frágil) del que tienes en frente. Eso es lo que se conoce muchas veces por desactivación verbal, tocar la tecla adecuada y bajar la excitación mental (y de paso la agresividad) del que tienes en frente. Distracción. En psiquiatría se emplea como primera opción y en muchos casos funciona. En otros casos se ha de pasar a mayores. Hay gente a la que se le da muy bien y, de hecho, uno de los mejores profesionales de la puerta que he conocido no se distinguía ni por su físico ni por su forma de pelear, sino precisamente por esto, por ser capaz de, con dos frases, bajar los ánimos y llevarse al huerto al más pintado. Pero, eso sí, no he conocido a nadie con mayor sangre fría y mayor autocontrol en la vida, y eso, en algunos casos, sí da miedo. La autoconfianza y la seguridad en uno mismo basadas en el propio conocimiento de los límites de cada cual es algo necesario. Y ello requiere trabajo físico, sí, pero también conocer las miserias de uno mismo y ser realista y honesto con sus capacidades, "sacar la basura", trabajo mental, el cual es difícil, sacrificado y duro, muy duro. Algunos lo descubren cuando ya es demasiado tarde...
El que está tocado físicamente, si conserva la cabeza en su sitio, tiene probabilidades de sobrevivir. El que de primeras pierde la psique, lo lleva muuuy chungo, y es que donde la cabeza va, el cuerpo le sigue.
Un saludo a todos.