Los fans de Arnold Schwarzenegger (Commando, 1985) no deberíais perderos el reportaje que la revista Scifiworld (nº 25/mayo 2010; 51: 61) dedica al Roble Austríaco. En uno de sus párrafos puede leerse una declaración realizada al documental Pumping Iron (1977): Siempre me fascinaron los dictadores. Qué hacían los grandes hombres de la historia para ser recordados durante cientos de años. En el caso de Jesús, incluso durante miles.

Y continúa, en relación a la forma de derrotar a sus rivales: No importa tanto en qué forma lleguen. Si llegan en peor forma, entonces ya no he de esforzarme nada por batirlos. Y si llegan en mejor forma, pues bien, la noche anterior al concurso haré que se vengan abajo.
Este hombre siempre fue un Terminator.
Saludos,
Loup




