Tengo una versión original subtitulada en inglés de Shaolin contra Ninja (Heroes of the East, 1978) que adquirí a través de un catálogo de productos de importación en una tienda especializada, pero, a decir verdad, estoy rabioso por conseguir una copia doblada al español, que fue distribuida hace años, en formato VHS, dentro de nuestras fronteras. Shaolin contra Ninja es una película deliciosa del subgénero gonfu pian, auspiciada por la omnipotente Shaw Brothers, y dirigida por el legendario cineasta Lau Kar Leung, que, en un intento de conseguir el sumum del cine Kung Fu clásico, reúne a los mejores intérpretes del momento (Gordon Liu, Yasuaki Kurata, Norman Chu, Simon Yuen Siu Tien, Wilson Tong, Li Hoi San y el propio Lau Kar Leung) con el fin de realizar una fascinante historia de manifiesta enemistad basada en la clásica rivalidad de luchadores de AA.MM. chinas y japonesas, no exenta, en cualquier caso, de una sutil vis comica, por cuanto una pareja formada por un boxeador chino y una budoka japonesa con ciertas desavenecias maritales, provocan una auténtica confrontación competitiva entre diferentes escuelas de Artes Disciplinarias.

En su momento, visioné Shaolin contra Ninja en mi magnetoscopio. La alquilé en un videoclub de mi barrio. Recuerdo con nítida emoción la batalla de sexos entre Gordon Liu y la actriz nipona Yuka Mizuno; el malentendido del protagonista con los siete artistas marciales japoneses; la demostración del estilo del Borracho por Lau Kar Leung, y, por supuesto, el combate final entre Liu y el actor marcial Yasuaki Kurata.
La primera mitad de la película es un calentamiento. Lau utiliza el carácter de Mizuno para introducir, a menudo en una manera hilarante, cada estilo nipón con su respectivo exponente (Kenjutsu, Kobudo, Kárate...) en contraposición con los estilos chinos (Borracho, espada recta chien, garrote de tres secciones, cuchillos mariposas...). El culmen llega con el mano a mano protagonizado porGordon Liu y Yasuaki Kurata, con una pelea de técnicas variadísimas: las armas y las localizaciones cambian con frecuencia.

En conclusión, un clásico del cine de AA.MM. made in Hong Kong que debería figurar en la colección de cualquier aficionado de la cinematografía de Lau Kar Leung.
Un saludo,
Fer


