Puntos débiles
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Yo practico Krav maga, y creo que es una de las AAMM mas efectivas a nivel de calle (que se ve que es un tema que a todos nos preocupa), yo pienso que es una de las mas completas ya que se aprender en combate desde el suelo, cuerpo a cuerpo, contra varios oponentes, contra ataques de armas blancas y de fuego, desarmes...por eso creo que es un arte que no flojea en nada.Ya que es un arte marcialmas hacia la defensa en la calle, no hay reglas, ya que en la calle nunca las hay,porlo que golpes a la ingle uy otras cosas que en distintas artes marciales no son legales, en el Krav maga te enseñas a utilizar y defender.
Creo que el bagaje técnico de cualquier sistema de combate, "arte marcial" o llamese como se quiera, es lo bastante amplio y completo para ser usado en infinidad de situaciones, amen de muy efectivo. El problema lo veo en el marketing y en la deportivizacion de estos estilos de lucha al tener que someterse a unas reglas preestablecidas, por lo que en todos habrá carencias y excesos.
Se echa de menos una respuesta de Týr, ¿verdad?
Alguien que ha practicado tantos estilos como él podría aportar bastante a este post, que si bien resulta ser un post algo repetitivo (aunque no encontré ninguno acerca de las carencias en general), puede resultar orientativo para aquellos que aún no han encontrado su lugar dentro del mundillo de las AAMM. Les vendrá bien conocer aquello malo o no tan bueno del arte marcial que tienen pensado practicar.
PD: Espero no ponerte en un compromiso, si no te da la gana escribir no escribes, aunque no te digo nada que tú no sepas ya
PD: Espero no ponerte en un compromiso, si no te da la gana escribir no escribes, aunque no te digo nada que tú no sepas ya
No creo en estilos perfectos, ni tan siquiera en estilos "más completos" (ahora matizaré esto); siempre he opinado que cada cual ha de saber adaptar su disciplina a sus particulares necesidades y no a la inversa.
Hoy en día está muy de moda el concepto de 'crosstraining', lo cual es una estupenda idea... siempre y cuando se tengan ideas claras respecto de lo que se pretende conseguir.
Son muchos casos los que conozco que de gente que va "picoteando" de aquí y allá, sin permanecer el tiempo suficiente en un estilo como para saber sacarle jugo, convencidos de estar haciendo lo correcto y ampliar sus horizontes. Y, en realidad, lo único que están haciendo es construir un edificio monstruoso, sin arquitecto, sin planos, con materiales de segunda categoría y, sobre todo, con cimientos de barro.
Entrenar varios sistemas solamente es una buena idea cuando uno ya posee una **sólida** base. De este modo, uno puede optar por la especialización o la diversificación, pero siempre sin menoscabo de unas habilidades ya adquiridas y funcionales.
Un luchador completo es aquel que es capaz de manejarse con soltura en cualquier distancia (sea pateo, puños, rodillas y codos, 'trapping' o 'grappling') y que, además, es capaz de hacer uso de una gran variedad de armas (improvisadas o no).
Demasiado temario para abarcar en una sola vida. Incluso demasiado para media docena de vidas.
Razón por la cual lo sensato es aspirar a especializarse en una disciplina en la que nos sintamos verdaderamente cómodos y combinarla con una o dos más a modo de "tapahuecos".
Pero uno no puede pretender desenvolverse en el suelo como un 'grappler', manejarse con los puños como un boxeador, con las rodillas y codos como un 'thai-boxer', en distancia de 'trapping' como un practicante de WT, con las piernas como un 'taekwondoin' y con armas como un especialista filipino.
Y esto sería lo que realmente demandaría un artista marcial completo.
Hay sistemas que abarcan más distancias que otros, los hay cuyo temario toca casi todos los puntos anteriormente mencionados; pero nunca con la profundidad suficiente como para poder hacer frente a un especialista en la materia.
En esto del combate no existen fórmulas mágicas, pero sí fórmulas individuales. Y hay gente a la que un sistema multidisciplinar como el JKD se les adapta a la perfección, mientras que a otros con la práctica del Judo o del Boxeo les basta y les sobra para llegar a un grado de afinación casi perfecto.
He conocido a excelentes boxeadores que pasaron a ser mediocres luchadores en cuanto les variaban mínimamente su estilo de pelea (y hablo de disciplinas tan similares como el Kickboxing o el Muay Thai). Dichas personas, revirtiendo a su estilo primigenio y haciendo uso de los nuevos conocimientos adquiridos para replantear su estrategia, volvían a ser unos formidables adversarios (un boxeador que haya entrenado 'grappling' y que sepa como tratar de evitar que lo lleven al suelo, aunque solamente haga uso de las técnicas del Noble Arte, resulta ser un tipo peligrosísimo en cualquier distancia).
En principio, uno podría pensar que, cuanto mayor es el número de técnicas abarcado, mejor será el resultado final. Y esto no es necesariamente así.
Existe otra escuela de pensamiento que propugna que, cuanto menor sea el número de técnicas, más se podrán entrenar y perfeccionar, obteniendo un resultado óptimo y funcional. Y esto tampoco es un axioma.
Cada uno ha de analizar sus propias necesidades, inquietudes y capacidades, siendo muy sincero a la hora de admitir aquello que es conveniente y aquello que debería descartar.
Hoy en día está muy de moda el concepto de 'crosstraining', lo cual es una estupenda idea... siempre y cuando se tengan ideas claras respecto de lo que se pretende conseguir.
Son muchos casos los que conozco que de gente que va "picoteando" de aquí y allá, sin permanecer el tiempo suficiente en un estilo como para saber sacarle jugo, convencidos de estar haciendo lo correcto y ampliar sus horizontes. Y, en realidad, lo único que están haciendo es construir un edificio monstruoso, sin arquitecto, sin planos, con materiales de segunda categoría y, sobre todo, con cimientos de barro.
Entrenar varios sistemas solamente es una buena idea cuando uno ya posee una **sólida** base. De este modo, uno puede optar por la especialización o la diversificación, pero siempre sin menoscabo de unas habilidades ya adquiridas y funcionales.
Un luchador completo es aquel que es capaz de manejarse con soltura en cualquier distancia (sea pateo, puños, rodillas y codos, 'trapping' o 'grappling') y que, además, es capaz de hacer uso de una gran variedad de armas (improvisadas o no).
Demasiado temario para abarcar en una sola vida. Incluso demasiado para media docena de vidas.
Razón por la cual lo sensato es aspirar a especializarse en una disciplina en la que nos sintamos verdaderamente cómodos y combinarla con una o dos más a modo de "tapahuecos".
Pero uno no puede pretender desenvolverse en el suelo como un 'grappler', manejarse con los puños como un boxeador, con las rodillas y codos como un 'thai-boxer', en distancia de 'trapping' como un practicante de WT, con las piernas como un 'taekwondoin' y con armas como un especialista filipino.
Y esto sería lo que realmente demandaría un artista marcial completo.
Hay sistemas que abarcan más distancias que otros, los hay cuyo temario toca casi todos los puntos anteriormente mencionados; pero nunca con la profundidad suficiente como para poder hacer frente a un especialista en la materia.
En esto del combate no existen fórmulas mágicas, pero sí fórmulas individuales. Y hay gente a la que un sistema multidisciplinar como el JKD se les adapta a la perfección, mientras que a otros con la práctica del Judo o del Boxeo les basta y les sobra para llegar a un grado de afinación casi perfecto.
He conocido a excelentes boxeadores que pasaron a ser mediocres luchadores en cuanto les variaban mínimamente su estilo de pelea (y hablo de disciplinas tan similares como el Kickboxing o el Muay Thai). Dichas personas, revirtiendo a su estilo primigenio y haciendo uso de los nuevos conocimientos adquiridos para replantear su estrategia, volvían a ser unos formidables adversarios (un boxeador que haya entrenado 'grappling' y que sepa como tratar de evitar que lo lleven al suelo, aunque solamente haga uso de las técnicas del Noble Arte, resulta ser un tipo peligrosísimo en cualquier distancia).
En principio, uno podría pensar que, cuanto mayor es el número de técnicas abarcado, mejor será el resultado final. Y esto no es necesariamente así.
Existe otra escuela de pensamiento que propugna que, cuanto menor sea el número de técnicas, más se podrán entrenar y perfeccionar, obteniendo un resultado óptimo y funcional. Y esto tampoco es un axioma.
Cada uno ha de analizar sus propias necesidades, inquietudes y capacidades, siendo muy sincero a la hora de admitir aquello que es conveniente y aquello que debería descartar.
Volviendo un poco a la temática original del tema.
Defectos del WT (hablando siempre del WT como sistema y dejando a un lado organizaciones, politiqueos e instructores):
- Sistema sumamente antinatural. La posición del cuerpo, los desplazamientos, la forma de golpear, la adquisición de sensibilidad táctil, el concepto de permanecer pegado en todo momento al oponente... todo ello requiere de un período de adaptación bastante arduo y prolongado.
- Requiere de **MUCHO** tiempo para llegar a ser medianamente funcional frente a un adversario mínimamente cualificado.
- Hasta que uno adquiere las habilidades necesarias para reconducir el cuerpo por el camino correcto, el WT requiere de una precisión milimétrica, cosa inaceptable e imposible de lograr en una situación real (cuando uno ya ha podido deshacerse del lastre de la "forma", todo se torna mucho más natural y permite un aceptable margen de error) (*).
(*) Lo que en un principio es un BongSao milimétricamente ejecutado, más adelante puede ser un simple desvío con el el hombro. Pero, para llegar a dicho punto, es preciso muchísimo tiempo de práctica agresivamente antinatural y perfeccionista hasta el punto de la histeria.
- Lo anterior se entronca con este punto: la absoluta necesidad de "desaprender" todo lo asimilado hasta la fecha. No solamente hay que luchar contra los instintos naturales inherentes a todo ser humano, sino que además es incluso más perentorio dejar atrás los "vicios buenos" adquiridos mediante la práctica de otros sistemas (*).
(*) Una vez re-hechos a la forma del WT, cuando todo se vuelve más laxo y natural, podemos permitirnos revertir a los "vicios buenos" del pasado, cosa que rendirá pingües beneficios (a pesar de haber ralentizado **enormemente** el progreso durante los primeros años).
- Las defensas contra 'grappling' y armas son insuficientes. Y esto es debido a que, como es lógico, hasta que uno no entrena un sistema en profundidad (en este caso un sistema de 'grappling' y no de armas), es imposible saber contrarrestarlo. Lo "bueno" del asunto es que casi todas las clases suelen acabar con unos veinte minutos de lucha en el suelo (y casi siempre hay una o dos personas que saben lo que se hacen en dicha distancia, forzando al practicante de WT a buscar nuevas soluciones, a no tratar de "grapplear" con un 'grappler' y a salir de la distancia lo antes posible) y que la práctica de la Escrima cubre no pocos puntos débiles respecto de la práctica con armas. Pero sigue siendo insuficiente.
Defectos del WT (hablando siempre del WT como sistema y dejando a un lado organizaciones, politiqueos e instructores):
- Sistema sumamente antinatural. La posición del cuerpo, los desplazamientos, la forma de golpear, la adquisición de sensibilidad táctil, el concepto de permanecer pegado en todo momento al oponente... todo ello requiere de un período de adaptación bastante arduo y prolongado.
- Requiere de **MUCHO** tiempo para llegar a ser medianamente funcional frente a un adversario mínimamente cualificado.
- Hasta que uno adquiere las habilidades necesarias para reconducir el cuerpo por el camino correcto, el WT requiere de una precisión milimétrica, cosa inaceptable e imposible de lograr en una situación real (cuando uno ya ha podido deshacerse del lastre de la "forma", todo se torna mucho más natural y permite un aceptable margen de error) (*).
(*) Lo que en un principio es un BongSao milimétricamente ejecutado, más adelante puede ser un simple desvío con el el hombro. Pero, para llegar a dicho punto, es preciso muchísimo tiempo de práctica agresivamente antinatural y perfeccionista hasta el punto de la histeria.
- Lo anterior se entronca con este punto: la absoluta necesidad de "desaprender" todo lo asimilado hasta la fecha. No solamente hay que luchar contra los instintos naturales inherentes a todo ser humano, sino que además es incluso más perentorio dejar atrás los "vicios buenos" adquiridos mediante la práctica de otros sistemas (*).
(*) Una vez re-hechos a la forma del WT, cuando todo se vuelve más laxo y natural, podemos permitirnos revertir a los "vicios buenos" del pasado, cosa que rendirá pingües beneficios (a pesar de haber ralentizado **enormemente** el progreso durante los primeros años).
- Las defensas contra 'grappling' y armas son insuficientes. Y esto es debido a que, como es lógico, hasta que uno no entrena un sistema en profundidad (en este caso un sistema de 'grappling' y no de armas), es imposible saber contrarrestarlo. Lo "bueno" del asunto es que casi todas las clases suelen acabar con unos veinte minutos de lucha en el suelo (y casi siempre hay una o dos personas que saben lo que se hacen en dicha distancia, forzando al practicante de WT a buscar nuevas soluciones, a no tratar de "grapplear" con un 'grappler' y a salir de la distancia lo antes posible) y que la práctica de la Escrima cubre no pocos puntos débiles respecto de la práctica con armas. Pero sigue siendo insuficiente.


