Hola,
Actualmente practico un arte marcial aunque llevo poco tiempo en él. El caso es que, ultimamente, me he visto en alguna situación que no ha desembocado en pelea pero que, llevándolo al extremo, si que podría haberlo ocasionado.
El problema es que cuando me veo en estas situaciones me invade el panico, el cual me inmoviliza y me impide reaccionar y pienso que, si llego a las manos, seré presa fácil debido a mi decontrol y mi pánico, independientemente de que se controle o no cualquier arte marcial o peporte de contacto. PosterioRmente, cuando lo pienso me siento mal conmigo mismo por no haber sabido reaccionar ante esas situaciones.
Desfortunadamente en los gimnasios no se enseña como enfrentarse a este pánico que, creo es tan importante como dominar golpes,etc.
Quería saber si alguno sabeis alguna técnica o algún consejo para transformar ese pánico en coraje, no digo que me haga lanzarme ala cuello del contrincante pero al menos mantener la calma para, llegado el momento, poder utilizar los conocimientos que pueda tener sobre golpes porque con ese pánico me paralizo y no consigo controlarlo.
Gracias,
Dominar el pánico
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- terminator
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Se ha dicho mucho sobre esto.Si busca en el foro de preguntas frecuentes encontraras cosas como esta:¿Es normal sentir miedo en un combate?
El miedo forma parte de la misma esencia del ser humano. El miedo, como el hambre o la lujuria, no es algo malo en sí mismo, siempre que uno sepa dominarlo y no se vea desbordado por él. Gracias al miedo somos capaces de segregar adrenalina, producir más plaquetas y tener el cuerpo en disposición de combatir a pleno rendimiento. El miedo es un poderoso aliado, siempre y cuando no lo dejemos derivar en pánico.
Valiente no es aquel que no tiene miedo, sino aquel que lo domina y se sobrepone a él.
Es completamente normal tener miedo al hacer combate, sobre todo si uno no está habituado a ello. Pero hay que tener en cuenta que la constante exposición a algo acaba por inmunizarnos, así que con el tiempo todo ese miedo paralizante se torna una fuente casi inagotable de energía a tu favor.
Sentir miedo es normal, máxime cuando aún se carece de técnica, dominio del propio cuerpo, del espacio y de la estrategia, etc., pero el miedo al combate es algo fácilmente superable con una receta muy sencilla: progresividad. Desde una práctica del combate muy controlada y suave al principio, deben irse asumiendo cada vez mayores cotas de libertad y contacto. Así se le va perdiendo el miedo e incluso es uno mismo el que, dentro de un orden, pedirá siempre más, porque llega un momento en que cada tortazo recibido ya no es una piedrecita en el montón del miedo, sino una enseñanza nueva
Tambien te puede ayudar este link:
http://hispagimnasios.com/a_medicina/el_miedo.php
El miedo forma parte de la misma esencia del ser humano. El miedo, como el hambre o la lujuria, no es algo malo en sí mismo, siempre que uno sepa dominarlo y no se vea desbordado por él. Gracias al miedo somos capaces de segregar adrenalina, producir más plaquetas y tener el cuerpo en disposición de combatir a pleno rendimiento. El miedo es un poderoso aliado, siempre y cuando no lo dejemos derivar en pánico.
Valiente no es aquel que no tiene miedo, sino aquel que lo domina y se sobrepone a él.
Es completamente normal tener miedo al hacer combate, sobre todo si uno no está habituado a ello. Pero hay que tener en cuenta que la constante exposición a algo acaba por inmunizarnos, así que con el tiempo todo ese miedo paralizante se torna una fuente casi inagotable de energía a tu favor.
Sentir miedo es normal, máxime cuando aún se carece de técnica, dominio del propio cuerpo, del espacio y de la estrategia, etc., pero el miedo al combate es algo fácilmente superable con una receta muy sencilla: progresividad. Desde una práctica del combate muy controlada y suave al principio, deben irse asumiendo cada vez mayores cotas de libertad y contacto. Así se le va perdiendo el miedo e incluso es uno mismo el que, dentro de un orden, pedirá siempre más, porque llega un momento en que cada tortazo recibido ya no es una piedrecita en el montón del miedo, sino una enseñanza nueva
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