Después de leer el libro Recuerdos, sueños, pensamientos (Seix Barral, 2005, 7ª reedición), de Carl Gustav Jung, he llegado a la conclusión de que es factible desarrollar un sexto sentido. Es obvio que sólo unos privilegiados alcanzan ese nivel extrasensorial que les permite aventurar futuros problemas, a raíz de sensaciones de carácter interno que surgen de la percepción de pequeñas señales de información.

¿Qué opináis vosotros? Recuerdo que, en mis veranos de infancia, cuando marchaba a Extremadura, varios vecinos de mi familia eran atribuían a una viejecita la facultad de ver señales, esto es, visiones del entierro de sus paisanos, antes de que éstos fenecieran... ¿Sexto sentido?
Un saludo,
Loup




