Pues que quereis que os diga, a mí el Karate nunca me ha llamado demasiado técnicamente, pero admiro profundamente el Dojokun y la actitud que pretenden conseguir en la prácitca. Esa marcialidad del estilo, que lo convierte precisamente en un Arte.
Yo es que el arte lo leo, lo contemplo, lo escucho y lo degusto, pero jamás lo practico (ni lo pretendo).
Admiro la filosofía del Aikido, el mundo iría mejor si hubiera más practicantes de Aikido.
Habría que establecer una clara distinción entre la filosofía
real del Aikido (básicamente viene a ser lo siguiente: "soy tan, tan, tan bueno técnicamente y tan, tan, tan generoso que me puedo permitir el lujo inmenso de neutralizar tus ataques sin hacerte daño") y la pseudo-moñería tan en boga entre un enorme porcentaje de sus practicantes (también conocido como 'Flower Power' y una más que sospechosa tendencia a huir del contacto pleno).
Admiro los principios Taoístas de las Artes internas chinas.
No veo nada de malo en ello. La mayor parte de ellos resultan muy lógicos y científicos.
De no existir estas cualidades, "sólo" serían deportes de contacto y aun en estos, existe el espíritu del deporte. Cada uno el suyo particular.
Las artes marciales han sido siempre sistemas de combate, entendiendo como tales a todos aquellos métodos que permiten agredir y repeler una agresión de un modo eficiente. El resto de aditamentos florales son añadidos muy posteriores a sus orígenes y desarrollo, y en la mayor parte de los casos con menos de siglo y medio de antigüedad (solamente en tiempos de paz, cuando las artes de guerra no son necesarias, el hombre comienza a atisbar otros aspectos de las mismas).
Estas cosas sólo te las puede transmitir un instructor cualificado que lo haya recibido correctamente y con ilusión.
Discrepo. Todas esas cosas te las puede transmitir un sacerdote, un filósofo, un antropólogo, un sociólogo o cualquier otra persona versada en comportamiento humano.
Ese es el valor añadido del buen instructor.
Conmigo que no cuenten.
Si sólo te dijera: "Relaja el hombro, cúbrete así..", sería un recetario de técnicas parlante.
Que es justamente lo que busco. Cuando estudiaba Matemáticas, el profesor nos enseñaba un patrón de pensamiento creativo, una forma de resolver problemas y nos ofrecía los mecanismos y fórmulas para llegar a una solución satisfactoria. Pero, desde luego, no nos daba el coñazo con que "el Universo es Matemática" (sí, ya sabemos que todo puede explicarse a partir de las Matemáticas) y bla-bla-bla...
Y era un excelente profesor, en tanto que transmitía sus conocimientos de una forma amena, accesible, concisa y satisfactoria.
No hay Arte en eso.
Dos pequeñas acotaciones:
a) Por supuesto que no hay arte alguno en un compendio de recetas. Estupendo. No pretendo romper huesos de un modo estético.
b) Creo que te equivocas al pensar que por el mero hecho de que alguien te transmita Arte esa persona es un artista. Una persona que enseña Historia del Arte no es un artista, es un profesor. Un individuo que coge un pincel y pinta no es un artista, es un tipo que pretende pintar. Y, si tiene suerte y habilidad suficiente, puede que algún día se convierta en un artesano. Pero un artista es algo más, e implica, necesariamente, innovación y creación. Artistas de verdad, ya sean pintores, escultores, escritores o marciales hay muy pocos, tal vez menos de un 0.1%. El resto son meros practicantes de un arte, con mayor o menor fortuna (en un rango muy amplio que va desde el "mono de repetición" hasta el grado superlativo de artesano).