¿Y digo yo, aunque sea para dar una buena imagen, no podrían plantarse algún dia esos maestros y decir: "El próximo que salte o exagere en mis demostraciones, durante mis clases; se va a ir a tomar por culo de aquí, porque no quiero perder el tiempo entrenando a payasos"?
Si no te importa, intentaré dar una respuesta, aunque parcial, partiendo de mi experiencia como alumno y como profesor de alumnos chinos:
basicamente porque a los chinos se la trae floja y pendulona lo que otros puedan opinar y porque hay un transfondo cultural que no podemos evitar:
(modoshifuchinoon) Si el alumno salta, que salte. Si el alumno colabora que colabore. A mí me da lo mismo. Yo sé lo que sé y curiosamene soy el que más sé, aunque nunca me haya partido la cara. O también es posible que sí me la haya partido, que sea más peligroso que Willy Fogg con un bonotren, pero no vamos a joder 2000 años de confucianismo, así que digo que no sé nada, que los hay mejor que yo, y todos (los chinos) tan contentos.
De todas maneras, mientras esos bárbaros occidentales tienen que ir justificándose y explicándolo todo, a mi me basta acojerme a la tradición, aquella que dice que por tal de no perder la "cara", no discutiré, ni preguntaré ni cuestionaré a mi profesor, vaya a ser que: a) el profesor no sea todo lo bueno que dice, y le haga quedar mal, b) el profesor sí sea todo lo bueno que dicen de él que es por que el mismo no lo dice y me suelte un sopapo que me desgracie la ortodoncia. En resumen, que aquí lo hacemo así, que nunca hemos tenido que cambiarlo, y que ahora no vamos a empezar, que el cambio cansa. (
modoshifuchinooff)
No es solo una cuestión de saltitos, sino del contexto donde se producen los saltitos y que va más allá del simple marco de práctica. Las diferencias culturales son muy, pero que muy grandes. Nos podrán o no gustar, pero existen y no te das cuenta hasta que no te enfrentas a ellas, más en el contexto docente (da igual si es wushu, matemáticas o macramé).
Entrenar en China no tiene absolutamente nada que ver con entrenar en el gimnasio del barrio, donde si te parten la cara entrenando, tu sigues pagando la cuota mensual con una sonrisa en la cara y disfrutando. Yo no quiero joderle la image esteriotipada a ningún friki que tenga pensado ir a entrenar allí, pero... que se vaya olvidando de las pelícuas de Kung Fu...
Conclusión: los saltitos son parte de una idiosincrasia muy enraizada en esta cultura, relacionada con un concepto que a nosotros nos cuesta entender (el de "cara", entre otros). Y seguiran haciéndolo con el consentimiento del profesor, porque, también es parte de su idiosincrasia, les da lo mismo lo que nosotros podamos pensar: "vosotros los occidentales, no entendéis..."*
* esta frasecita te la sueltan siempre que intentas refutarles, contradecirles o simplemente mostrar tú opinión.
Otra gente, otro mundo.
Un saludo