Compro mes tras mes la revista Quercus (http://www.quercus.es), y siempre encuentro artículos que me tocan la fibra sensible, siendo en ésta ocasión el cuaderno nº 278/abril 2009, con la columna de Santos Casado, Natural historia, quien me ha sorprendido con el título El lado oscuro. Resulta que, en su texto, revela que los nazis eran, de una manera especial, ecologistas (!). No, no es broma. Parece ser que el nacionalsocialismo propugnaba la protección de las bondades naturales de Alemania, esto es, paisajes con flora y fauna autóctonas.

Hilter, por increíble que pueda ser, presumía de ser vegetariano. Pero el trasfondo de todo es que la legislación de los juristas nazis ponían el acento en la protección de la vida salvaje, ¡toma ya...! Crearon una ley expresamente para tal fin, la Reichstierschutzgsetez, que amparaba a animales salvajes y domésticos. Paradojas de genocidas, sin duda alguna...
Saludos,
Loup


