TheRekiem escribió:>>> En un escenario aséptico con ambos contendientes listos y preparados, arma en mano, y sin ninguna intención de darse una oportunidad el uno al otro, yo apuesto por el que lleve una 9 mm.
¡No te digo! El problema es que un atacante con un cuchillo no espera a que estés listo, preparado y con el arma en la mano.
"Perdón, señor, es para mí un placer transmitirle mis intenciones de apuñalarlo. Quizá le interese sacar su arma."
"Desde luego, es un detalle por su parte."
"No tenga prisa por ajustarla. Ah, y retire el seguro, ¡siempre está puesto, el muy diablo!"
"Ciertamente. Ahora, si me hace el favor de colocarse desde donde piensa atacarme..."
"Faltaría más. Sin embargo, los nervios de esta brusca situación pueden hacerle fallar. ¿Le parece si charlamos un rato primero?"
"Es usted todo un caballero. Así pues, ¿juega usted a los caballos?"
Si un hombre armado con un cuchillo quiere escabecharte a menos de siete metros sin que te lo esperes, te escabecha. Por supuesto, a una distancia prudencial y estando ambos listos, la ventaja la tiene el fulano con la pistola. Pero ese caso, simplemente, no se da.
Sigo sin estar de acuerdo, The Rekiem.
Sigues manteniendo la teoría de que un cuchillo es superior a un arma de fuego basándote, no en las prestaciones de cada arma, sino en una situación táctica concreta en que el individuo A, porte el arma que porte, se encuentra en una gran desventaja frente al individuo B, porte el arma que porte también.
Por esa regla de tres un jarrón de cerámica es superior al cuchillo, pues siempre es utilizado por sorpresa y por la espalda.
De todas formas, tristemente, el caso que se describe también se da con pistola (y más a menudo de lo deseable) lo que ocurre es que, dada la superioridad del arma de fuego, no entra ni en las discusiones más hipotéticas sobre defensa personal. Se trata de los casos de asesinato en que interviene un arma corta, casos que se pueden leer en periódicos en las noticias de sucesos, en que un señor se acerca a otro por la calle, saca un arma y le arrea dos tiros. Últimamente se han visto más casos de los que hasta ahora solían darse en este país y dudo que en esas situaciones la víctima hubiera tenido la más mínima oportunidad de haber portado la mejor de las armas blancas y haber sido adiestrado en su uso.
En el caso concreto de la intervención policial, no se trata, creo yo, de variar el arma del policía, se trataría de otorgar a los agentes un mayor respaldo legal a la hora de juzgar la peligrosidad de un individuo y utilizar la fuerza oportuna, incluso la letal, en un momento dado.
Si el agresor, en vez de blandir un cuchillo, tuviera un revolver en la mano, ningún juez se preguntaría por que le han pegado dos tiros los policías... Y, es obvio, que en esa situación, los policias no estarían en ventaja sobre ese tipo de haber llevado tantos japoneses en vez de sus armas de fuego...


