Y la tele. Se te ha pasado la tele. Que a la gente que ronda ya la treintena para arriba sus padres le recriminaban que si veía tanta tele se quedaría apoyardao.El Mago escribió:me niego a echar la culpa a videoconsolas y demás zarandajas. Hace setenta años (podéis leerlo en "Serio de remate", de david Kaye, citando a Eddie Clever) se echaba la culpa a los seriales de radio. Hace veinte a los ordenadores y hoy a las videoconsolas. Y una realidad de la educación es que salvo contadísimas excepciones, un niño no estimulado se apoltrona.
Y cuando esta gente tenga hijos lo que le recriminaran a estos es que se deje de tanto tuiter y feisbus y salga a la calle.
Creo yo que si ha bajado el número de niños en los gimnasios es porque ahora duele más pagar la mensualidad. Aunque de todas maneras, cuantos niños de motu propio deciden que quieren ir a practicar artes marciales. Los niños se apuntan más bien por un efecto de reacción en cadena donde Marichonchi lleva a su retoño a la clase de karate cercade su casa,que la de música le coge más lejos ( y ya puestos en casa seguro que da menos por culo el querubín dando puñetazos al muñeco de pikachu que ensayando con la flauta las mismas notas durante horas). Luego Atanasio, muy risueño comenta sus amigos que va a karate y hace el ganso durante una hora, por lo que Wilson Freddy, Hispalensia y Vicentin le dicen a su madres que les apunten a karate (porfaporfaplis).
Y acaban los cuatrospendejitos un par horas, dos días a la semana teniendo que ser soportados por el instructor de turno, mientras sus madres descubren lo beneficioso que es el karate para ellos; lo que se traduce básicamente en que le pueden robar unas horas más a las tardes ( que ajolá durara el colegio hasta las ocho de la tarde, pero los funcionarios como que ni se lo imaginan, y el cole privado saldría pero que muy caro), unas hora para hacer o no hacer lo que sea que tengan o no que tengan que hacer. Todo eso con la tranquilidad de saber que las criaturas están encerradas y controladas....más bien vigiladas por alguien vestido de blaco. Ah, y con el suelo blando, que más tranquila se queda una. Y pasada la hora, de vuelta a casa con el adorable ser desfogado, que se mueva o poco y yo tenga tema más tema de conversación - Si, mi Atanasio desde que va a karate se porta mejor y es más obediente-. Normal, cara mia, cualquier individuo cansado es más proclive obedecer ordenes y a mantenerse inactivo.
Y todo eso por el módico precio de una mensualidad. Hasta ahora, que ya no es solo por el ahorro, sino por el "gasto" del desplazamiento y porque ya no va una a aprovechar esas horas para irse de shopping. Y si una no sale, para que molestarse en llevar al niño con su traje blanco hasta donde sea.... Coñe , que se esta muy a gusto en casa, y encima el pijamita tan blanco y tan impoluto venga a la lavadora cada vez que se da una la vuelta...
Además, como la naturaleza es inmutable, siguiendo sus propios procesos, toda esa energía que se produjo a la hora del porfaplisllevameakaratequewilsonfreddyva se termina disipando hasta llegar al punto de "yanoquieroir", y si eso proceso se va porduciendo durante un periodo con vacaciones en medio, se acelera. Así que sin merecer la pena el gasto global de llevar a Anastasio al gimnasio, que Anastasio a perdido el interés en el karate como lo perdió por el Ben10 que ahora reposa al fondo del cubo de los juguetes, al karate y al kimono le pueden ir dando solera. Y aquí es donde entra la consola, porque la consola supone que no hay que trastear con el niño callearribacalleabajo, y que este estará encerrado y bajo control ( vamos, que loque se dice dar por culo, dar dará poco). Vamos, que resulta que la consola es una inversión, mantiene ocupada a la criatura y además desde la comodidad de la casa; eso si, la maquinita que sea la wii, ni pleistechons ni equisbosh, una wii. Que con las otras se pasa todo el rato sentado y me echa culo, y encima se levanta con la excitación del jefenivel5quesmudifícil, pero con la wii está de pie dando mandazos a todos los lados y acaba hasta sudado (ducha, cena y a la cama).
Así que Anastasio terminará a día de hoy jugando a la wii en vez de ir al karate porque a Mariconchi le sale más a cuento. Cuando vuelvan las vacas gordas y Maricochi quiera las tardes para sus cosas, ya volverá Anastasio a sus horas de karate, natación solfeo o lo que sea.

