Ante el desvaído panorama editorial español, que sólo edita en formato papel una revista, Cinturón Negro, me permitiré hacer una visión retrospectiva de aquellas revistas que marcaron una época en los escaparates de librerías y kioskos. Empezaré con Budo, cuando era dirigida por Adolfo Pérez, y El Budoka. Fueron las publicaciones que cayeron en mis manos por primera vez. Más tarde Budo pasaría a llamarse Dojo.
Debo reconocer que Dojo me gustaba por sus reportajes, pues acostumbraba a entrevistar a campeones, entrenadores y Sensei´s de la F.E.K. (Teruo Hayashi, Jean Pierre Carbilla, Yasunari Ishimi, Felipe Hita, Choyu Hentona, José Manuel Egea, Yosuke Yamashita, José María Martín...)
Más tarde, cayó en mis manos la revista Décimo Dan -Adolfo Pérez se desligó de Dojo-, y pese a la calidad de su papel, los artículos y entrevistas,en su mayor parte, eran traducciones de revistas estadounidenses.
Sensei me satifizo en grado sumo por la calidad de sus textos y fotografías. Los artículos sobre Dan Inosanto y Bruce Lee me parecían fabulosos. Igual impresión me dejó la hermana menor de Dojo por aquella época: Bruce Lee.
Finalmente, Sensei se transmutó en Cinturón Negro. La dirección de la revista recayó nuevamente en José María Fraguas que supo mantener en vilo a sus lectores mes tras mes. Prosperaron también revistas específicas como Karateka y Taekwondo Team. Y Décimo Dan empezó a sacar números monográficos sobre ditintos temas (Professional Ninja, Professional Kung Fu, Professional Full Contact, etc.
Cuando Alfredo Tucci pasó a dirigir Cinturón Negro se perdió la esencia primigenia de la revista. Los amantes del Wushu estuvimos de enhorabuena con Golden Dragon, que sacó adelante David Conches.
En los últimos tiempos, Jorge Chillón sacó adelante la revista Neo -más tarde re-bautizada como El Club de la Lucha-, y Ricardo Díez Sanchís Cross Combat.
El fin de las revistas, primero de Décimo Dan, después de Dojo, a continuación de El Club de la Lucha y Cross Combat, y finalmente de El Budoka permitió la hegemonía absoluta de Cinturón Negro, y esperemos que continúe por muchos años... pese a quien pese... Por fortuna, El Budoka sigue aguantando en formato digital.

Saludos,
Loup





