
Es frecuente que en muchos cursos y talleres alguna alumna me pregunte a cerca de los niños.
Y cuando están ellos delante?
Me han contado cosas (en privado) que no merece la pena repetir ni siquiera en este medio, verdaderas torturas a los niños con el único objetivo de hacer sentir culpable a la madre bajo consignas como "tu me has obligado", o "si tu hubiese hecho/no hubieses echo, yo no tendría que..."
Lo primero que tenemos que plantear es si los menores son observadores o receptores de los golpes. En cualquiera de los casos, lo mejor es "aleccionar" al menor para que a una señal u orden determinada vaya a encerrarse en su habitación poner la música a tope, y abstraerse lo máximo posible.
Referente a la opción de que el niño se vaya, a casa de un vecino, amigo, etc, suele resultar complicado que el padre deje abandonar la vivienda al menor en ese momento. Luego muchas veces, según testimonios de las propias mujeres, ya hablará con él para explicarle "porqué ha tenido que actuar así" y porqué sus actos eran "lo mejor para que su madre entendiera".
Si el menor es receptor de los golpes, o lo ha sido en alguna ocasión, también hay que pedirle que se vaya al menor indicativo de una explosión inminente, a la habitación del pánico improvisada en el baño que veíamos en diapositivas anteriores, su cuarto o dónde sea.
Si el agresor, consigue agarrar y comenzar los golpes contra el menor ¿qué posibilidades tiene la madre?
Seguro que a muchos, artistas marciales o no, lo primero que se nos pasa por la cabeza es golpear al agresor desde atrás en la cabeza, pero os aseguro, que muchas, sometidas psicológicamente desde tanto tiempo, no tienen el coraje suficiente para hacerlo, y el miedo muchas veces se apodera de ellas.
Agarrar al niño aunque sea de un brazo y tratar de tirar de él es completamente inútil en la mayoría de los casos, y agarrar al agresor desde detrás muchas veces tampoco logra el objetivo.
Muchas de las mujeres que me consultan, me explican que suelen tratar de ponerse en medio, y cubrir con su cuerpo abrazando al niño para recibir ellas el máximo de impactos posibles librando así a sus hijos.
Mi consejo, suele ser que está bien ponerse en medio, pero que la próxima vez traten de estar frente al agresor (en vez de frente al hijo de espaldas al agresor), y traten de abrazar al agresor abarcando sus brazos, o de agarrarle aunque solo sea la mano dominante con las dos manos (la derecha en muchos casos, o la izquierda si es zurdo), al menos el tiempo suficiente para que el menor corra y se ponga a salvo en una habitación con cerrojo.
Para resumir, atendiendo a criterios de defensa personal y protección a terceros:
- Opción ideal: agarrar o golpear al agresor desde la espalda para que la víctima huya.
- Segunda opción: situarse entre el agresor y la víctima sujetando al agresor el tiempo suficiente para que la víctima huya.
- Mala opción: situarse entre el agresor y la víctima sujetando a la victima.
- La peor opción, agarrar a la víctima desde detrás mientras el agresor sigue pegando.
Por cierto, muchas gracias por los últimos comentarios, la verdad es que me animan a seguir publicando y compartiendo mis pensamientos respecto a temas de autoprotección.
Del pps de violencia de género, esta ha sido la última que voy a publicar, lo que falta es referente a protocolos policiales, legislación al respecto, y peritaje judicial y recomendaciones para la realización del diario de agresiones, etc, así que la próxima semana comenzamos tema nuevo: Bullying o acoso escolar.
Se agradecen comentarios, y sugerencias, también en contra de lo que escribo si otros actuaríais de otras formas, sé que me falta mucho por aprender.







