Me han ayudado mucho las respuestas que habéis dejado, y parece ser que todo apunta hacia el aikido. Sin embargo...
...a pesar de que parece un arte marcial muy completa y bonita de practicar, el hecho de tener que pasar tantos años practicando me echa un poco hacia atrás. No es que me importe pasarme años entrenando (no se trata de querer llegar a la meta cuanto antes sino de disfrutar del proceso, ¿no?). Lo que ocurre es que, además del aspecto lúdico, buscaba también algo que me ayude en mi profesión, porque la cosa, sobretodo en los grandes núcleos urbanos, se está poniendo más difícil por momentos, y cada vez somos más los que optamos por aprender algún tipo de AM con fínes defensivos.
Respecto a lo de preferir la minimización de daños en el oponente a pesar de complicar mi labor, ha sido un comentario muy acertado: prefiero complicarme yo la vida en una intervención que darle un tortazo-jutsu a un tío, dejarle en el suelo y tener otro tipo de problemas (el principio de proporcionalidad para la defensa propia también se aplica en mi caso). Además, en caso de tener que llegar a las manos y como persona pacífica que soy, me inclinaría siempre a buscar la resolución inmediata del conflicto. Que si tengo que hacer daño para que la cosa acabe, pues que así sea, pero siempre como último recurso.
Lo que se me ocurre, es comenzar con algún tipo de arte que no tenga unos resultados tan a largo plazo (como las alternativas que amablemente me han señalado algunos foreros) y más tarde, comenzar el aikido (el cual me pica ya la curiosidad con tanta referencia en los posts).
Respecto a la utilización del arte marcial como una religión, no es exactamente lo que yo quería decir. Yo me refería a lo contrario: no a practicar un arte marcial según unos valores espirituales (que además no podría entender hasta haberme pegado en el gimnasio, como se ha posteado un poco más arriba), sino a cultivar dichos valores mediante la práctica.
Bueno, perdón por el pedazo testamento. Un saludo.




