Si buscáramos, entre la filmografía wuxia pian hongkonesa moderna, un título singular con peleas psicotrónicas capaz de desquiciar a la mente más equilibrada, con protagonista inspirado de forma descarada en El Luchador Manco (The One Armed Swordsman, 1967) y con puesta en escena de magistral atrevimiento conceptual, casi con probabilidad el elegido sería The Blade (1995).


¿Qué clase de vitaminas toma Tsui Hark (Zu: Guerreros de la Montaña Mágica, Zu: The Warriors from the Magic Mountain, 1983) para dirigir semejantes películas?
Un saludo,
Loup
