Me ha sorprendido encontrar en Interviú (nº 1689/año 32; 46: 49) un reportaje sobre un personaje que hace años tuvo una sección mensual en la revista Cinturón Negro (etapa José María Fraguas), que, con el nombre Página en blanco, exponía aspectos prácticamente metafísicos de las Artes Disciplinarias. Recuerdo que firmaba como Coté López bajo la despedida Vuestro por las Artes Marciales. Me llamaba poderosamente la atención, por cuanto la temática se desbancaba de los artículos que incluía la revista. Pensé que Coté era un practicante cultísimo, con algún título en Filosofía o Humanidades.
Pues resulta que tras el nombre de Coté López, se encuentra José Manuel López, un osteópata ferrolano que ha sido condenado dos veces por intrusismo y e******* -parece ser que se hacía pasar por médico, en dos clínicas que regentó en Galicia-, que antaño llegó a ser competidor de AA.MM., y que se atrevía a diagnosticar a sus pacientes como si estuviese en posesión del título de médico (en Google hay numerosas entradas de los artículos del periódico La Voz de Galicia, donde se matizan ciertos datos de su peculiar actividad laboral). Desde luego, la deontología moral de cualquier Arte Disciplinaria que practicara, antes de meterse en el mundo de la Salud, no caló hondo en él, pues los afectados por sus tratamientos, cuando menos extraños, supera la cantidad de 1.600 personas en toda España.
Quizá en la época en la cual aparecía en las fotografías de la revista Cinturón Negro, junto a figuras señeras de la comunidad internacional de las AA.MM. y Deportes de Contacto, como Rorion Gracie, Bill Wallace, Jeff Speakman o Raúl Gutiérrez, todavía no había descubierto la rúbrica Vuestro por el dinero.
Y yo me pregunto: ¿es normal encontrar osteópatas o licenciados en MTC que se atrevan a jugar de esa manera con la salud de sus pacientes?
Un saludo,
Loup
