Ayer necesitaba descargar adrenalina, así que cuando marcharon los alumnos de Full Contact del gimnasio, le pedí a mi profesor si podía, antes de la clase, ensañarme con un puching ball. Estuve un buen rato golpeando con todas mis fuerzas el puching de doble anclaje. Al terminar tenía todos los nudillos rojísimos e hinchados.

Al llegar a casa, me di cuenta de mi error: tenía la piel del nudillo del dedo corazón prácticamente abrasada. Hoy me he levantado con una especie de bultito blanco, a modo de quemadura, en el mismo. En mis tiempos de alumno de Kickboxing, el profesor nos advertía que, a la hora de golpear cualquier elemento (saco, manoplas, etc.), era preciso vendarse las manos. Vosotros, ¿qué preferís: vendaje o guantillas? ¿Cuál es el mejor modo de tratar las abrasiones por falta de protección en el golpeo del puching ball?
Un saludo,
Loup

