Dos agentes hablan con un magrebí, algo alterado, que tenía una bici (es habitual también que las manguen por allí). En todo momento hay distancia entre ellos. Para mi sorpresa, un agente le abre la puerta de la Picasso y le dicen amablemente que pase al coche, a todo esto el tío a 2 metros. Como ven que no entra van a por él, forcejeo, gritos, y el tipo sale por patas. Los agentes, entre todo el arsenal que llevan colgado del cinturón y tal, se recomponen como pueden, patinazos en el parque, en eso que el más musculado sale corriendo como puede pero el marroquí gana por velocidad y coge ventaja en pocos metros. El otro agente (aquí es adonde voy) no da ni dos zancadas y ya se ha quedado el último
A lo que voy, y es una cosa que siempre me he preguntado:
Cómo es posible que veamos tan a menudo agentes de esta guisa, incluso cincuentones (principalmente a las puertas de las comisarías), con tan baja forma física y tan poca capacidad de reacción? En las parejas que patrullan se junta siempre a uno que corra mucho con uno que conduzca a lo kafre? Porque a mí la escenita de ayer me pareció más chapucera que la de los rusos con el Cayenne. Simplemente creo que los agentes que patrullen las calles deberían seguir escrupulosamente unos exámenes físicos que garanticen su preparación, y si me decís que ese que ví ayer lo había pasado, pues entonces es que los exámenes están mal planteados.
Esto que pregunto es algo que quería saber de hace tiempo, y con lo de ayer se me ha ocurrido contarlo aquí, que se que las batallitas gustan de ser leídas por estos lares..
Saludos.




