Aunque con menor asistencia que el último de Robin, Rolker estuvo en todo momento presto a aclarar cualquier duda que se plantease, demostrando una gran clase tanto en el trato, como en la técnica mostrada.
En mi oponión, desarrolló un Jiu-jitsu más físico que el de su hermano Robin, pero explicando donde estaba el detalle de cada técnica, que hacía que esta funcionase.
Felicitar a Tito
