En conclusión, este estudio demostró que la adiposidad atenúa las mejoras en la acción de la insulina después del entrenamiento de la fuerza en mujeres no-diabéticas jóvenes. Sin embargo, se advierte que los datos no desalientan a las mujeres obesas a realizar ejercicios de fuerza, ya que este estudio se dirigió durante sólo 7 semanas. Es más, no se evaluó ningún marcador cardiovascular o inflamatorio que refleje condiciones patofisiológicas, y la mejor evidencia indica beneficios cardiometabólicos del ejercicio de fuerza (Potteiger y cols. 2011). Se mantiene como posible que el ejercicio de fuerza a largo plazo sólo, o en combinación con el entrenamiento aeróbico, podría inducir efectos más favorables en la regulación glucémica (Church y cols. 2010; Jenkins y Hagberg 2011).
Tomados juntos, estos datos indican que la obesidad puede comprometer la eficacia de intervenciones de ejercicios de fuerza diseñadas para bajar el riesgo de enfermedades metabólicas cuando es comparado a individuos de peso normal. Estos datos merecen la necesidad de un trabajo adicional para evaluar los efectos de la obesidad sobre la sensibilidad en modalidades de ejercicio diferentes, de tal manera que puedan ajustarse a terapias de estilo de vida para que los individuos minimicen el riesgo de enfermedad metabólica.
No me he enterado de nada,
¿Significa que aunque no mucho, sí mejora los niveles de insulina?
¿Qué para lo que hace más te vale buscarte otra forma para mejorar los niveles de insulina?
¿Que no hay estudios suficientes para decir una cosa u otra?
¿qué es la “sensibilidad de la insulina”?
Tener bajo el contenido en azúcar (glucógeno) en sangre y tenerlo alto es igual de malo. La insulina se encarga de regularlo. Si tu sensibilidad a la insulina no es correcta, tu cuerpo no puede regular esos niveles de azúcar. Por eso los diabéticos se inyectan insulina. Y por eso tienen muy controlado la toma de azúcares (tanto por exceso como por defecto).
En el deporte, la insulina se encarga de coger el glucógeno de la sangre y meterlo en los tejidos (músculos), y el glucógeno lo usas como fuente de energía para hacer ejercicio.
Se supone que el estudio dice que el sobrepeso y un entrenamiento de fuerza empeora la acción de la insulina después del ejercicio. Esto es malo, ya que empeora esa regulación de azúcar (glucémica) en sangre.
Pero todo es un suponer, pues después dice que el estudio sólo duró 7 semanas, que no encontraron ningún marcador que refleje condiciones patofisiológicas y nombra otros dos estudios (Potteiger y cols. 2011) y (Church y cols. 2010; Jenkins y Hagberg 2011) dónde su tuvieron efectos positivos. En concreto en el segundo lo dice claramente: "el ejercicio de fuerza a largo plazo, podría inducir efectos más favorables en la regulación glucémica".
Yo la conclusión que saco es que como siempre, el sobrepeso no es un buen amigo, y que mientras antes no quitemos eso de encima mejor para nuestra salud. Y que el entrenamiento de fuerza sólo, o en combinación con el ejercicio aeróbico, sumado a una correcta alimentación (y que todo ello nos permita tener un déficit calórico) es la forma más sana de conseguir quitarse esos kilos de más.
Tener bajo el contenido en azúcar (glucógeno) en sangre y tenerlo alto es igual de malo. La insulina se encarga de regularlo. Si tu sensibilidad a la insulina no es correcta, tu cuerpo no puede regular esos niveles de azúcar. Por eso los diabéticos se inyectan insulina. Y por eso tienen muy controlado la toma de azúcares (tanto por exceso como por defecto).
En el deporte, la insulina se encarga de coger el glucógeno de la sangre y meterlo en los tejidos (músculos), y el glucógeno lo usas como fuente de energía para hacer ejercicio.
Se supone que el estudio dice que el sobrepeso y un entrenamiento de fuerza empeora la acción de la insulina después del ejercicio. Esto es malo, ya que empeora esa regulación de azúcar (glucémica) en sangre.
Pero todo es un suponer, pues después dice que el estudio sólo duró 7 semanas, que no encontraron ningún marcador que refleje condiciones patofisiológicas y nombra otros dos estudios (Potteiger y cols. 2011) y (Church y cols. 2010; Jenkins y Hagberg 2011) dónde su tuvieron efectos positivos. En concreto en el segundo lo dice claramente: "el ejercicio de fuerza a largo plazo, podría inducir efectos más favorables en la regulación glucémica".
Yo la conclusión que saco es que como siempre, el sobrepeso no es un buen amigo, y que mientras antes no quitemos eso de encima mejor para nuestra salud. Y que el entrenamiento de fuerza sólo, o en combinación con el ejercicio aeróbico, sumado a una correcta alimentación (y que todo ello nos permita tener un déficit calórico) es la forma más sana de conseguir quitarse esos kilos de más.