Logo Hispagimnasios

Hispagimnasios.com

El portal del fitness y las artes marciales

HISTORIA DEL KARATE AL K.O. (I)
- Kyokushin -

Por Alejandro Delgado (3 Dan Byakuren Karate)
http://www.byakuren.es

Parte 1 - Parte 2 - Parte 3


Mas OyamaComenzamos con este artículo una serie dedicada a hablar del Karate al K.O., una corriente de escuelas que enseñan el arte de una manera dura e intensa y que hoy es totalmente mayoritaria en Japón. Es un tema que me encanta y del que a lo largo de los años he ido aprendiendo algunas cosas (menos de las que me gustaría) que espero compartir con vosotros.

En primer lugar me gustaría aclarar que en Japón, a los estilos de Karate de Contacto se les denomina “Full-contact Karate”, “Jissen Karate” (Karate de combate real), “Fighting Karate” o, simplemente, “Budo Karate”. No entraré en controversias sobre la conveniencia de un nombre u otro, porque no me parece importante. Tampoco voy a hablar sobre esos hechos que tanto les gustan a algunos y que rozan lo mítico y legendario.

Mucha de la información que iré escribiendo se encuentra en Internet, tanto usando un buscador (¿dónde habré leído eso de “Google es mi amigo”?) como en la Wikipedia, aunque la fiabilidad de esta última es discutible en muchos casos.

Y como todas las aventuras, esta también tiene un principio: el Maestro Masutatsu Oyama, fundador del Karate Kyokushin. Sobre su biografía me remito al párrafo anterior, hay muchos datos dudosos y otros que entran en el terreno del mito, pero podemos decir que marcó un antes y un después en el mundo del Karate en Japón. Todos los fundadores de estilos de Karate de contacto han seguido el camino marcado por Mas Oyama, de una manera u otra.

Para situarnos, comentar que antes de él, en Japón se acababa de introducir el Karate, procedente de Okinawa y que los maestros pioneros tenían opiniones muy diversas sobre el combate. Algunos creían en el contacto total y en la búsqueda de la eficacia, como Choki Motobu. Otros se oponían al combate libre por considerarlo como “altamente peligroso” y otros investigaban la mejor manera de practicarlo. De una forma u otra se impuso la forma de combate de “no contacto”, inspirada en el Kendo y los maestros que creían en el combate con contacto quedaron apartados de la corriente predominante en el Karate de la época. Sobre este punto, recomiendo leer los artículos de Kenji Tokitsu, muy biendocumentados y de gran calidad.

Mas Oyama Rompimiento Botella

El joven Oyama, después de practicar Shotokan se pasa al Goju Ryu (estilo que me parece muy interesante y que por desgracia no he tenido oportunidad de practicar), donde su instructor le recomienda hacer un retiro a la montaña para pulir su técnica y su espíritu (aquí es donde algunos entienden “espíritu” como les parece y luego hablan de la “espiritualidad de las artes marciales”…). Según la biografía oficial, Oyama hizo el retiro solo y permaneció año y medio, en lugar de los 3 previstos inicialmente, pero otras fuentes afirman que subió a la montaña en compañía de otros dos practicantes de origen coreano, al igual que él, pero que estos permanecieron en la montaña los 3 años completos, período tras el cual fundaron sendos estilos de Karate. De eso hablaremos en su momento.

Mas OyamaAl bajar de la montaña, Oyama se siente transformado (como es de esperar) y abre el mítico “Oyama Dojo”. Su método aún no tiene nombre y es un compendio de todo lo que ha aprendido. Eso sí, empiezan a establecerse las bases de lo que luego será “marca de la casa” en todo estilo de Karate al K.O. que se precie: trabajo duro e intenso, tanto técnica como físicamente y uso de métodos de entrenamiento de eficacia demostrada, como el saco pesado, trabajo con equipo de musculación, etc.

¿Y qué pasa con los otros maestros ya establecidos de estilos más “clásicos”? Algunos pusieron en duda la validez del 8º Dan del Maestro Oyama y se cuenta que recibieron alguna visita para demostrar si el grado era realmente merecido. Cierto o no, el caso es que se establece una especie de “pacto de no agresión” y cada uno a lo suyo.

El Maestro Oyama comienza a adquirir fama de duro y a atraer a gente interesada en un Karate orientado al combate. Estamos a finales de la década de los 50 o principios de los 60 del pasado siglo y en el Oyama Dojo se realizaba un combate muy duro en el que casi todo estaba permitido, según recuerda el Maestro Jon Bluming, del cual también hablaremos cuando toque.
Es la época de los viajes por el mundo dando a conocer su Karate, los libros, las peleas contra toros... No hay duda de que Oyama no solamente fue un Maestro del Budo, sino también del marketing. El asunto de las peleas con los toros lo trataremos también en el apartado dedicado al Maestro Bluming y su Kyokushin Budokai.

Según la historia oficial, en 1964 se produce un desafío al Karate japonés por parte del Muay Thai y la única escuela que acepta es el Oyama Dojo. De tres combates ganaron dos. El que perdió el tercero fue Kenji Kurosaki, nombre muy importante en el desarrollo del Kickboxing japonés y del que también hablaremos más adelante, al igual que del maestro Tadashi Nakamura, creador del Seido-Juku. Es en ese año cuando el Maestro Oyama decide nombrar a su arte “Kyokushin”, “la verdad extrema”. Y es a partir de aquí que la influencia del Muay Thai se irá haciendo notar de manera destacable en el Kyokushin.

Mas Oyama y Jon Bluming

A esas alturas la popularidad del Kyokushin y de su fundador eran ya muy grandes, y en 1969 se celebra el primer “All Japan Open Tournament”, lo que sienta las bases de otra característica común a todas las escuelas de Karate de contacto: los torneos abiertos a todos los estilos y con unas reglas que permiten el K.O. Ni Oyama ni sus sucesores creen en la “endogamia marcial” que caracteriza a otros estilos.

La evolución del método y de la organización continúan y en 1975, con el orgullo nacional herido por la derrota en los campeonatos del mundo de Karate “no contacto” (WUKO, 1972), Oyama decide organizar los suyos propios (por supuesto el campeonato era abierto a cualquier estilo u organización). Y llega al extremo de asegurar que se hará el seppuku (haraquiri) si el torneo no lo gana un japonés. No sabremos nunca si hubiese llegado a hacerlo, porque ganó Katsuaki Sato, posteriormente fundador del “Sato-Juku”.

Mientras tanto, cabe destacar la amistad que unía al Maestro Oyama con el Maestro Kenichi Sawai, fundador del Taikiken, lo que a mi modo de ver influenció en mayor o menor medida el desarrollo de las técnicas de combate tanto del Kyokushin como de sus derivados.

Y ya en la segunda mitad de los años 70 empiezan a producirse problemas y diferencias de criterio entre el Maestro Oyama y sus alumnos más avanzados que tendrán como consecuencia la creación de nuevos estilos, todos inspirados en el estilo original y que mantienen la idea de un Karate duro y orientado al combate.

En cuanto al aspecto técnico, podemos resumir sus características en varios puntos:

Masutatsu Oyama* Se da más importancia al combate que a las katas. Oyama pensaba que “la esencia del Karate está en el combate” y según su óptica, este pasa por el contacto. Por tanto, sin contacto no hay combate y sin éste, no hay arte marcial.

* Las técnicas de combate, son esencialmente de tipo circular, partiendo de una posición de combate más realista. Podemos decir que en este punto existe una separación clara entre estas técnicas y la técnica básica.

* Las competiciones, como hemos adelantado, son con contacto total, al K.O. y usando un reglamento denominado “knockdown”, que comparten asimismo las demás escuelas de Karate de contacto.

En resumen: orientación al combate, trabajo físico muy intenso y también acondicionamiento para encajar los golpes. Y todo ello sin dejar de lado completamente la herencia de los estilos “tradicionales”, lo que para unos puede ser una ventaja y para otros una razón para buscar en otro sitio. Ya se sabe que sobre gustos…