Me alegro, Antonio. Pero supongo que tendrás otra fuente de ingresos, aparte de la enseñanza.
Hoy por hoy no "vivo" de dar clases, por lo que me puedo permitir, no sólo ciertos lujos, sino "todos" los lujos respecto a quien, como y cuando le enseño.
De todas formas, desde hace poco vuelvo a dar clases en un gimnasio [Mode publicidad On] Gimnasio Vicar L/X de 18:00 a 19:00 [/Mode publicidad Off], lo que "obliga" a hacer las cosas desde un punto de vista más "profesional"y menos "artesanal".
Cualquiera de mis alumnos del gimnasio, paga su cuota mensual, o el dueño no le deja entrenar (normal). De esa cuota, yo recibo una parte (normal, me pagan por mi tiempo).
Los alumnos del gimnasio, por el simple hecho de pagar una cuota, adquieren unos derechos, que en mi caso se ciñen a recibir una enseñanza correcta respecto a un temario concreto.
Pero si yo explico que uno debe repasar cada día tres minutos, para no olvidar lo nuevo que en cada clase se aprende y un alumno, sistmáticamente, no recuerda lo que entrenamos el día anterior, eso es culpa suya y no mía. Pasados un par de "olvidos", yo ya no le corrijo NADA excepto lo del primer día, hasta que demuestre con su esfuerzo que se merece el mío.
En el otro lado está un alumno que me demuestra que lleva sus "deberes" al día y me pide consejo para entrenar por su cuenta. Es más que posible que quede con él, fuera de clase y que entonces le explique cosas que exceden lo que en principio cubre el "programa oficial".
Esto no le costará dinero, pero tampoco es gratis. Puesto que yo le regalo mi tiempo (algo que muchos podrían permitirse pagarme), pero sobre todo mi conocimiento (algo que nadie puede pagar, pues no tiene precio), el alumno queda en deúda, conmigo, con la escuela y mucho más aun con el arte que le enseño.
Esa deúda se "paga" de muchos modos, el primero, siendo digno de recibir tales conocimientos, luego, apoyándome cuando necesite alguien para hacer una demostración, o para actuar como "suplente" en alguna clase que no pueda dar, o asistiendo a los cursos de mi maestro, tomando responsabilidades en la escuela, ayudando a los nuevos..., y finalmente, continuando con una cadena de enseñanza que no debería romperse.
Con todas estas consideraciones, no es raro que los maestros busquen alumnos pero no los encuentren y que cuando uno quiere ser alumno "de verdad", descubra que es todo más simple de lo que parece, pero mucho más serio de lo que nos gustaría.
¿...es bueno que una persona que enseña A.M viva de ello en plan profesional o es mejor que sea económicamente independiente?
Pufffffffff, esa es una pregunta con trampa. Si el profesor es de verdad un profesional, necesitará entrenar mucho y dando clases, no lo "pierde", pues nunca dejará de practicar la base con sus alumnos. además, por carecer de las responsabilidades y problemas que genera cualquier trabajo, nunca tendrá razones para no practicar (viajes de trabajo, horas extra...). La dedicación exclusiva es causa de calidad en el nivel del profesor.
Si por otro lado, para poder mantener un cierto nivel de vida, uno necesita un determinado número de alumnos y si no consigues que la cantidad de alumnos serios que tienes de para cubrir tus necesidades, te ves en la situación de tener que adoptar una actitud "comercial", satisfaciendo los DESEOS de los alumnos, algo que no suele coincidir casi nunca con sus NECESIDADES reales en lo que a aprendizaje se refiere.
Por eso pienso que es mejor no depender de tus clases y en el caso de hacerlo, tener un espacio y tiempo extra para los alumnos de verdad, que puedes encontrar o no entre tus "clientes".
Sin olvidar que en general, vivir de dar clases de un arte marcial, implica quedar sumido en la pobreza
Como ya dije antes yo no vivo de enseñar, aunque el club dónde estoy me remunera una ínfima cantidad. Incluso les hubiera propuesto dar clases sin remuneración. Si enseño es porque se dió la oportunidad, se me concedió permiso (denegado otras veces), me encantan las A.M y porque así continuo aprendiendo.
Mi objetivo "económico" en mis clases es llegar a conseguir que los ingresos que percibo por ellas, me sufraguen los gastos que me genera el aprendizaje (pagar mis clases, cursos, titulaciones, transportes, etc). Dando para esto, quedo satisfecho.
Para mi, enseñar no es un derecho, sino un deber, una carga que aunque me gusta, nunca he buscado y que son ajenas a la cuestión económica.
Los que aprenden sólo para poder clases cuanto antes, son el tipo de gente a la que yo no quiero enseñar y de hecho, no lo hago.
Respecto a la posibilidad de que algún "jeta" se apobeche de mi generosidad, lo dudo, pues para eso están las "pruebas" como el quedar con alguien a las 8:00 un Domingo y no presentarme (para aprender me necesita, para entrenar no), imponer horarios y lugares cómodos para mi, lo que puede suponer un serio esfuerzo para el que desea aprender. Ya dije que no cobro, pero que no es "gratis".
Por otro lado, mi fuente de ingresos proviene de otra parte no relacionada de las artes marciales y esto me ha hecho ver cuan diferente es el mundo, y cuantos vendidos hay... sin meterme con nadie, creo que cuando tu única fuente de ingresos proviene de dar clases te acabas convirtiendo en un vendido, y desgraciadamente eso me lo esta demostrando cada vez más la gente...
Todos queremos tener un techo, ropa y comida. Si para conseguirlo dependes de los ingresos que te reportan tus clases y no tienes otras opciones, te venderás si no hay más remedio. Luego están los que nunca debieron empezar y "joden" el arte, no por necesidad sino por que no saben. Y encima buscan pasta.
Antonio.