Creo que realmente hay poquísimos de los que "tendríamos" que llamar verdaderamente Maestro, así con mayúscula, hablo de lo que el imaginario tradicional y romántico considera un verdadero maestro marcial y "espiritual" (?), un verdadero Guía en todos los aspectos. Es decir, un algo más, aquel que te enseña no únicamente técnicas sino toda una filosofia de vida.
Quizás esto último -la parte espitirual, filosófica, etc- sea un antiguo ideal al que antaño era necesario tender, pero para mí va íntimamente ligado a mi arte marcial aunque reconozco que hoy en día no es para nada imprescindible ni necesario y que hasta puede ser obviable.
En realidad y aunque hablemos solo del aspecto técnico, el llegar a ser un Maestro -vuelvo a insistir, en el aspecto "romántico" de la palabra, que es por donde creo que va la pregunta- es tan difícil que muy pocos lo consiguen, y es a éstos a quienes todo el mundo, pertenezca al arte que pertenezca, dentro y fuera de su entorno, trata con gran respeto y reverencia y le llama Sensei, Sifu o Maestro.
Para mí el verdadero Maestro debe ser un modelo a seguir, seguro de sí mismo y a la vez humilde, alguien que no tiene nada que demostrar o probar, alguien simple y modesto, accesible, y por supuesto de gran sabiduría.
Los demás, simples mortales

solo son meros instructores. Y a estos se les llama por el nombre. Nada de malo en ello, al contrario.
Y por mi experiencia puedo decir que salvo raras excepciones hay que huir como de la peste de aquellos instructores que sin ser Maestros se hacen llamar como tal.
Saludos,
Kôryu