Un único apuntito sobre el idioma chino:
que como sabemos, es una lengua aislante donde es difícil saber si una palabra es sujeto, verbo o incluso complementos oracionales
En idioma chino moderno no existe la gramática tal y como lo entendemos nosotros. Por tanto no podemos hablar de sujeto, verbo o complemento en idioma chino. En todo caso, existe lo que se denomina Yu Fa (una serie de normas muy básicas), en donde hay conceptos que son característicos del idioma chino (como los verbos de estado o los finales resultativos) y que no comparte el español.
En chino, cada carácter tiene un significado (como mínimo) y la división en nombre, sustantivo o verbo vendrá definida por su colocación en la frase.
Todo esto para decir, básicamente, que el problema del chino (sobre todo del chino clásico) no es de orden gramatical, sino de utilización diferente de los caracteres a lo largo del tiempo (un proceso de evolución o involución, en función de la palabra) y del conocimiento general del que lee.
El chino era escrito por y para personas con unos conocimientos elevados en diferentes ramas del saber de la época (filosofía, historia, astronomia, medicina, calendario, etc...). Esto hace que para nosotros, sin los conocimientos necesarios de estas ramas del saber, nos cueste entender determinadas cosas.
en la lengua hablada no hay casi problemas por su contexto y recursividad
En la lengua hablada no hay problemas, básicamente por que en el chino escrito se tiende a reducir. Por ejemplo "porque": Yin Wei (dos caracteres), en chino escrito solo necesita el primero para decir lo mismo.
Pero no es un problema grave, ya que la lectura asidua de chino clásico solventará estos baches.
Amén de que en chino escrito se hace un uso más copioso de lo denominado Ju Xing (estructuras gramaticales, que siguiendo el ejemplo de antes: Yin Wei -porque-.... Suo Yi -entonces-). Dichas estructuras también hay que conocerlas.
Pero no implican dificultad.
pero en el lenguaje escrito se juega mucho con las sugerencias y los dobles sentidos
Yo en este sentido (y desde mi experiencia) creo que es un problema de buscar la concreción del concepto a traducir.
Ante un mismo caracter, nos encontramos con diferentes significados. Por tanto, es tarea del lector encontrar qué significado concreto es más apropiado en la situación y contexto que el texto plantee.
Por poner un ejemplo: el caracter Jie tiene un sentido de sección, articulación, vacaciones, festividad, estación, controlar, restringir....
Antes tantos significados hay que ver en el contexto que significa.
En resumen:
las dificultades del chino (y sobre todo del chino clásico) son:
1) multitud de significados para un mismo caracter, por lo que hay acertar con el significado concreto (y teniendo en cuenta su evolución a lo largo de la historia).
2) necesidad de tener conocimientos previos sobre diferentes temas. Muchas veces se hacen citas o referencias de textos clásicos, que si no se conocen, pueden llevar a la confusión.
3) en chino clásico, muchas veces está sin puntuar, lo que dificultad el seguir una linea de lectura (no sabes donde empieza y donde termina una palabra o una frase).
Por eso no creo que sea un problema gramatical, sino, en esencia, de lo que tu sepas de chino. Contra más sepas (y esto implica, por ende, una mayor lectura de clásicos) más entenderás el chino clásico.
En este punto, yo abogo por la traducción literal de los caracteres, un previo análisis y estudio del tema que se aborda en el texto, amén de un posterior asesoramiento contrastando aquellos párrafos que nos sean difíciles en otros contextos literarios.
al pasar los kyokun al francés, al español o al inglés, al ser lenguas descendientes del latín (o el germano antiguo) por tanto lenguas flexivas, (con casos) nos vemos obligados a colocar la frase en un orden determinado y conjugar el verbo, cosa que los chinos no tienen que hacer
En este sentido, creo que la capacidad de flexión y derivación da más libertad al español y al inglés que no al chino. Del chino al español puedes traducir de diferentes maneras, con el mismo significado pero realzando ciertos matices sutiles si fueran necesarios (por ejemplo, a nivel de tiempo verbal). Pero en chino, la propia lógica del mismo, impide este grado de libertad, por lo que al traducir del chino al español hay que hacer a veces filigranas para que quede bien.
Como conclusión: el chino es como jugar al tetris: o haces encajar las piezas o al final deberás "insert coin".
saludos