Pues fíjate que a mí me ha gustado muchísimo el artículo y donde veo limitaciones es justamente en tu argumentación (de buen rollo)He leído el artículo y las respuestas, y me parece un poco limitado
Da la sensación de que planteas el objetivo meramente en sentido cuantitativo y no cualitativo. Que alguien, gracias a la guía de otra, mejore a nivel psicológico y emocional, replantee su vida abandonando costumbres nocivas o sencillamente madure como persona me parece mucho más logro que ganar x competiciones (si bien ganar competiciones también supone una transformación personal en muchos casos). Nada tienen que ver las discapacidades físicas o mentales para que cualquier persona se marque como objetivo superar sus propias limitaciones.Si el objetivo como maestro es que el alumno le supere, da la impresión que habría que descartar a alumnos con discapacidades, mentales o físicas, o de lo que más abunda, gente que quiere aprender por estar en forma y sentirse mejor en otros aspectos mentales, y las personas mayores, que quizás se encontrarían un poco en el último punto.
Además que el nicho de mercado de las AAMM actualmente es mucho más amplio que hace escasos 50 años y las necesidades-objetivos personales se han multiplicado en infinidad de variables.
Bueno, partiendo de que no entiendo que pretendas desvirtuar nada sino compartir opiniones, yo interpreto el artículo de Koryu como un idealismo hipotético al cual se podría tender, lo cual no quiere decir que sea ni el mejor ni el único, sino el que abraza nuestro querido compañero del foro. Por cierto, ¿qué premisas son las que planteas?Con esto no quiero desvirtuar nada, pero me pareció importante añadirlo y sobretodo no limitar el objetivo del maestro, ya que, el hecho de que supere o no a mi maestro, o que mi alumno me supere o no, lo encuentro un tanto irrelevante si se cumplen otras premisas.
Creo que esto es un error del profesor o el que dirige el centro de enseñanza; o, por el contrario, sencillamente se amolda a las características del mercado, ofreciendo lo que una parte de la población quiere. Además, son muchos los factores que entran en juego: la motivación de los estudiantes, la capacidad didáctica del profesorado, los estereotipos ya formados con los que cualquier estudiante empieza (qué espera de lo que va a aprender y de cómo se lo van a enseñar), el conjunto de compañeros, el ambiente, el espacio físico, etc...A veces ocurre que se entrena en los gimnasios, o escuelas, como si se estuviera preparando un ejército para la guerra (aunque algunos sí estemos en reserva xD) y como ya he dicho antes, hay personas que no quieren ni necesitan objetivos muy desorbitados.
Por otro lado, la responsabilidad en el proceso de aprendizaje recae tanto en el profesor como en el estudiante. Por muy bueno que seas y por mucho que desees que el alumno te aventaje, siempre te encontrarás con gente impermeable al conocimiento...
Esta es la principal limitación que veo a tu argumento: ¿por qué aventajarlo supone necesariamente ganar más competiciones que él? Se puede superar a otra persona en muchos aspectos, no únicamente en los que podemos cuantificar.Sin ir más lejos, saber si un alumno supera a su maestro tampoco es algo que se pueda demostrar siempre. Si mi maestro es 4 veces campeón del mundo, si yo lo soy cinco veces... Le habré superado? Y si sólo lo soy 3? Y sino lo soy nunca? Y sino compito? No veo que sea importante, y si tengo que competir con mi maestro para comprobarlo nos volveremos a encontrar otra serie de trabas que ya serían hasta absurdas.
Creo que algo importante del artículo de Koryu, o al menos eso es lo que he entendido, es que ese buscar que el alumno aventaje al profesor es un proceso necesariamente beneficioso para ambas partes: para el estudiante que rompe con la limitación jerárquica (por lo que su horizonte de expectativas se amplía muchísimo) y para el profesor que rompe con la limitación del ego.
Pues fíjate que allí donde unos ven una relación como condición necesaria para que una tradición se perpetue en el tiempo (y olé), yo veo la constatación de una estructura social muy jerárquica que pretende seguir manteniendo su vigencia (me remito al extracto de "Shu-Ha-Ri en la Takamura-ha Shindo Yoshin Ryu que se puede leer más arriba) .Pero quiero añadir otro punto de vista, propio del bujutsu clásico: la relación entre el maestro y el alumno no es estrictamente de dos personas, sino que se genera en el seno de una tradición y, normalmente, de una comunidad marcial
Vamos, que la estructura oriental, por muy romántica que sea en eso de mantener las tradiciones, tiene serias desventajas en otros aspectos: nula capacidad de crítica o análisis, pervivencia y fomento de jerarquías inamovibles sino es por el factor tiempo (y no mérito), anulación del individuo a favor de la colectividad (si bien siempre dirigida desde una estructura piramidal), y un largo etc. Ojo, con esto no estoy diciendo que la nuestra sea mejor, ni de lejos. Pero es que el romanticismo paso de moda hace casi dos siglos
O sea, que todo tiene su lado bueno y su lado malo, no hay perfección en eso del ser humano y sus cosillas


