Sí, el trabajo de formas es muy diferente según lo hagas para una competición - exhibición - examen o para adquirir habilidades enfocadas al combate real - defensa personal.link escribió: si la competición es de formas, ¿no se evaluará la excelencia en los movimientos? ¿acaso para una competición haces formas distintas a las que entrenan en la vertiente "marcial"? ¿se entrenan de forma disitnta?.
Cuando entrenas para que te vean, necesariamente vas a tender a hacer movimientos amplios, rebuscados, elegantes, vistosos, pues estás trabajando “de cara a la galería”. Si el tribunal no ve tu técnica no la puede evaluar, puntuar. No la puede comparar con la de otros o con un estándar para asignarte así una puntuación.
Si entrenas para combate real, tenderás a hacer tu técnica invisible, corta en su recorrido, fea, sucia, falta de aquella elegancia. Estás practicando para ti, para salvar tu vida y no para mostrar tu habilidad ante un tribunal. Tus golpes deben notarse pero no verse. No hay elegancia en romper tráqueas y rodillas o punzar ojos, pero sí en dar cuatro patadas en salto con giro y tirabuzón.
En estos tiempos que corren las AAMM que trabajan con formas (y casi todas lo hacen) se enfrentan tarde o temprano a esa disyuntiva. Por eso muchas veces se ven en torneos, formas irreales a las que luego se busca aplicaciones forzadas, y por eso algunos competidores sienten que su técnica es inútil en un enfrentamiento real con un peleador callejero. Hay gente por la calle con muy mala hostia, que sin haber pisado un gimnasio en su vida es capaz de meterle cuatro guantazos bien dados a todo un quinto dan campeón de nosecuantos torneos.
La intención condiciona la técnica.


