Mencionar que pese a pequeñas “lagunas” en el sistema, a día de hoy me parece un método fantástico y perfectamente aplicable en la defensa personal.
1) La poca naturalidad del sistema. En casi todas las artes marciales se adoptan patrones de movimiento mucho más naturales y lógicos. Puede que en algunos se contemplen la realización de formas con posturas muy bajas, pies cruzados, etc... pero en comparación con el WT resultan mucho más naturales al cuerpo humano. Conceptos como pie delantero sin peso, la forma de golpear sin utilizar la cadera, los pasos, la posición de guardia, etc.. arrojan poca naturalidad al sistema.
2) En los primeros niveles (al menos en mi caso) se concede una tremenda importancia a la preparación física (se dan cientos de puños y patadas) y a la ejecución en solitario de la técnica. Pero se practica poco con el compañero, y ante un ataque es difícil aplicar todo lo practicado en solitario anteriormente: la cuña no funciona bien, los pasos son complicados, metes el hombro para evitar comerte el puño del contrario...
3) Toda esa falta de naturalidad se hace más patente cuando se ha practicado un AAMM con anterioridad, y ves que para evitar un simple jab del contrario con WT debes ser una máquina, cuando para evitar el mismo ataque en otro sistema bastaría con un leve palmetazo.
4) Es un sistema que en general no fomenta la libertad individual. Ya que te “esclaviza” bajo una serie de conceptos que jamás debes abandonar. En general no existen muchos movimientos, y se tiende más a la especialización que a la generalización. Los programas son muy rígidos.
5) Compatibilizar las clases de WT con Escrima es fantástico, pero debería darse en grados medios, ya que visto desde el principio puede llegar a confundir (diferentes principios) y merma el tiempo de practica del WT.
6) Excesivo sectarismo y mercantilismo rodean el sistema. Eso de que mi profesor tenga que cobrarme si quedamos un Sábado para entrenar me parece poco ético y triste. Amén de otras practicas como inflar los precios del material de practica, clases caras en comparación con otras AAMM, obligación de asistir a cursos, etc.
7) La arrogancia suele ser factor común de muchos instructores. Nadie debería declarar que un método es mejor que otro sin haber practicado con realismo y dedicación ese otro sistema. En general se debería fomentar más la investigación del alumno en otros sistemas, no sólo para criticarlos, sino para aprender. El antigrappling del WT mejoraría mucho con una mente más abierta (porque parar una embestida medianamente cubierta y con agresividad con puños en cadena me parece harto complicado).
9) Es cierto que cada cual interioriza el WT a su manera creando SU propio WT. Pero en muchas fotos aparecen afamados maestros de WT vulnerando muchos de sus principios (pierna delantera cargada, demasiada respuesta visual, etc...).
10) En muchas ocasiones me parece que es método anti-karate. Que presenta más dificultades ante sistemas modernos de lucha (BJJ, Muay, ....).
11) La falta de realismo a la que están sujetos casi todos los sistemas de percusión, en los que el golpe debe ser marcado para evitar lesionar al compañero me parece un gran limitación, en comparación a otros sistemas como el BJJ o DDCC que cuentan con mayores protecciones y reglas.
Un abrazo,




